La logística de abastecimiento en Vaca Muerta se convirtió en una pieza crítica para garantizar la continuidad operativa de los sets de fractura. En ese engranaje, el movimiento de agentes de sostén representa uno de los mayores desafíos técnicos y de costos.
Sebastián Pérez, gerente general de Brent Energía y Servicios, analizó la evolución en la cuenca neuquina. La empresa, creada hace siete años, se consolidó como proveedora tecnológica clave para el suministro continuo de arena en locación.
La firma nació bajo el ala del Grupo Murchison, un holding nacional que se prepara para celebrar 130 años de actividad industrial. Esa estructura le otorga capacidad financiera para sostener planes intensivos de inversión en equipos especializados.
“Nosotros siempre nos enfocamos en el último eslabón de la cadena. Nuestra especialidad es la tecnología para abastecer de arena a los sets de fractura”, explicó el directivo sobre el rol operativo de la compañía.
El desarrollo masivo de los yacimientos no convencionales obligó a acelerar los tiempos y transformar los métodos de almacenamiento en pozo. Brent Energía y Servicios introdujo inicialmente el sistema de cajas metálicas SandCUBE para arena seca y húmeda.
Ahora, la compañía encara una nueva transición técnica orientada al manejo de arena a granel. Este método simplifica la descarga y permite gestionar mayores volúmenes directos sobre locación para abastecer fracturas continuas.
“En menos de siete años hemos tenido prácticamente tres saltos tecnológicos en el sector”, destacó Sebastián Pérez al ponderar el ritmo de modernización que exige el shale neuquino a sus prestadores de servicios.
Las exigencias actuales demandan una logística de alta precisión. Las ramas laterales de pozos estándar alcanzan extensiones de 2.500 metros, insumiendo cerca de 250 toneladas de arena por cada etapa de estimulación hidráulica.
El ritmo operativo se multiplicó de manera sustancial respecto de los inicios del no convencional. De tres o cuatro etapas diarias se pasó a registros habituales de entre 10 y 16 etapas por jornada de trabajo.
“Estamos acostumbrados a trabajar en esos regímenes de alta exigencia. Disponemos de colaboradores en campo y de toda la coordinación logística para que nunca falte insumo al set de fractura”, aseguró el gerente general.
Consultado sobre los riesgos de merma por viento o lluvia en el manejo a granel, Pérez aclaró que existen protocolos y tecnología aplicada para impedir pérdidas de material por factores climáticos severos.
De cara al futuro inmediato, Brent Energía y Servicios prevé incorporar nuevo equipamiento propio para acompañar la expansión de la actividad en Añelo y alrededores, respaldada por la visión estratégica de largo plazo de sus accionistas.
“Tenemos la particularidad de funcionar con la agilidad de una startup, pero con la solvencia de un grupo centenario detrás. Eso nos permite adaptarnos a las necesidades del cliente y responder con inversiones firmes”, concluyó el ejecutivo.










