El hombre reconoció su responsabilidad por un hecho ocurrido en una vivienda de Toma La Sal. Recibió una pena de seis meses de prisión condicional y deberá cumplir pautas de conducta durante dos años, entre ellas una prohibición de acercamiento a la víctima.
Un hombre fue declarado responsable penal por un episodio de violencia ocurrido en Cinco Saltos, donde agredió a su expareja con un hacha sin filo, provocó daños en la vivienda y posteriormente regresó al domicilio para intentar ingresar por la fuerza.
El hecho ocurrió el 26 de septiembre, alrededor de las 21, en una vivienda del barrio Toma La Sal. De acuerdo con la acusación, durante una discusión la mujer le pidió al hombre que se retirara del lugar, pero este reaccionó violentamente.
Según se determinó en la causa, el hombre tomó un hacha sin filo y comenzó a provocar daños en la propiedad. Rompió la puerta de acceso, ventanales, rejas y cristales de un vehículo estacionado en el exterior.
Durante el episodio también golpeó a la mujer en la cabeza, provocándole lesiones leves en el rostro y una de sus manos.
Una vecina alertó a la Policía y, ante la llegada de los efectivos, el agresor escapó. La víctima fue trasladada para recibir asistencia médica y posteriormente realizó la denuncia.
Horas más tarde, pasada la medianoche, el hombre regresó a la vivienda e intentó forzar el portón de ingreso. La mujer volvió a solicitar asistencia y efectivos de la Comisaría 43ª acudieron al domicilio y lograron aprehenderlo cuando intentaba ingresar.
La investigación incorporó testimonios, declaraciones de policías, fotografías del Gabinete de Criminalística, certificados médicos y antecedentes vinculados con denuncias previas por situaciones de violencia.
Durante una audiencia realizada este miércoles en el Foro Penal de Cipolletti, el hombre reconoció su responsabilidad. La Fiscalía lo acusó por lesiones leves agravadas por la relación de pareja preexistente y por haber mediado violencia de género, daños y violación de domicilio en grado de tentativa.
A partir del reconocimiento, se acordó una pena de seis meses de prisión de ejecución condicional, por lo que no deberá cumplirla en un establecimiento penitenciario, aunque estará sujeto a determinadas reglas de conducta.
Entre las condiciones impuestas se estableció una prohibición de acercamiento a la víctima y a su domicilio a menos de 300 metros, además de la prohibición de establecer contacto con ella por cualquier medio.
También deberá mantener un domicilio, no cometer nuevos delitos y someterse al control del Instituto de Asistencia a Presos y Liberados.
El juez Marcelo Gómez homologó el acuerdo y la resolución adquirió firmeza inmediata luego de que el acusado y su defensa renunciaran a los plazos procesales.
Las pautas de conducta tendrán una vigencia de dos años.










