Milei negó que las medidas por Malvinas tengan fines electorales y dijo que el plan se gestiona hace tres años. También habló del rol de Trump.
El presidente Javier Milei negó este miércoles 16 de septiembre que la renovada ofensiva argentina por la soberanía sobre las Islas Malvinas responda a una estrategia electoral y aseguró que se trata de una política que su Gobierno viene trabajando desde hace tres años.
Durante una entrevista con el canal de streaming Neura, el mandatario cuestionó a quienes interpretaron la cadena nacional del 3 de septiembre y las medidas anunciadas contra empresas vinculadas con actividades en el archipiélago como una maniobra de posicionamiento político.
“Una de las cosas que dicen los analistas políticos es que nosotros hemos impulsado el tema de Malvinas básicamente por una cuestión de imagen y de oportunismo político”, sostuvo Milei, quien calificó esa interpretación como “una estupidez mayúscula”.
Según explicó, la decisión de realizar la cadena nacional fue tomada durante una reunión de Gabinete del lunes previo y estuvo vinculada, según su propio relato, a las declaraciones que Donald Trump había realizado ese mismo 31 de agosto sobre la posición de Estados Unidos frente a la cuestión Malvinas.
Trump había sido consultado en la Casa Blanca sobre la posibilidad de que Washington modificara su postura respecto de las islas y respondió que revisa todas las posiciones. Hasta el momento, el presidente estadounidense no anunció un cambio definitivo en la posición de su país.
Milei sostuvo que esa declaración funcionó como un “disparador externo” que permitió acelerar una política que, según afirmó, ya venía siendo elaborada por el Gobierno.
“Hay que ser muy para creer que es algo de una maniobra electoral cuando es algo que lo venimos gestando hace tres años y que hubo un disparador externo que permitió que esa oportunidad nosotros la aprovecháramos”, afirmó.
Las medidas que impulsa el Gobierno
El anuncio realizado por Milei el 3 de septiembre incluyó un decreto reglamentario y el envío al Congreso de un proyecto de ley destinado a endurecer las medidas contra empresas que desarrollen actividades vinculadas con la explotación de recursos naturales en las islas sin autorización argentina. El Gobierno presentó la iniciativa como parte de su estrategia para reforzar el reclamo de soberanía.
En los últimos días, el proyecto fue ampliando su alcance. Además de las actividades hidrocarburíferas, el Gobierno analiza incorporar la pesca entre los sectores alcanzados por las nuevas sanciones. Reuters informó que la iniciativa busca extender las medidas existentes a empresas, filiales y otras actividades relacionadas con los recursos naturales del área.
La ofensiva también tuvo un capítulo judicial. La Argentina avanzó con acciones contra compañías vinculadas con el proyecto petrolero Sea Lion, desarrollado en aguas próximas a las islas, mientras las empresas involucradas sostienen que cuentan con licencias otorgadas por las autoridades de las Falkland Islands.
La Cancillería, además, rechazó el 15 de septiembre una guía publicada por el Gobierno británico para promover actividades comerciales en las islas y reafirmó la posición argentina sobre la soberanía del archipiélago y sus espacios marítimos.
El vínculo con Estados Unidos
Durante la entrevista, Milei también explicó cómo interpreta el posicionamiento de Trump. Según el Presidente, el mandatario estadounidense estaría utilizando la cuestión Malvinas dentro de una negociación más amplia con el Reino Unido.
“Trump, como el gran negociador que es, ¿usted cree que va a ser una jugada de esas características sin tener red?”, planteó Milei.
El Presidente sostuvo además que la Argentina puede convertirse en un socio estratégico para Estados Unidos a partir de sus recursos energéticos y minerales, su producción de alimentos y el desarrollo de la economía del conocimiento.
“Estados Unidos puede presionar porque sabe que tiene red de este lado”, afirmó.
Por ahora, la declaración de Trump del 31 de agosto constituye una señal de revisión de la postura estadounidense, pero no un anuncio de modificación de su política.
El Gobierno argentino, mientras tanto, continúa avanzando con el proyecto de ley de Defensa de la Soberanía Nacional y con medidas diplomáticas y judiciales vinculadas con las actividades económicas en el archipiélago. La iniciativa deberá pasar por el Congreso antes de convertirse en ley.










