Vecinos del barrio Central de Plaza Huincul volvieron a manifestar su preocupación y enojo por los reiterados incidentes que, según denuncian, se registran cada fin de semana al finalizar eventos nocturnos realizados en un club ubicado sobre avenida Rother y Hernán Figueroa Reyes.
El reclamo tomó fuerza luego de lo ocurrido durante la madrugada del domingo, cuando un joven quedó inconsciente en la vía pública y debió ser trasladado en ambulancia al hospital. De acuerdo con el relato de los vecinos, también fue necesaria la intervención de refuerzos policiales debido a peleas generalizadas, desmanes y presuntas detonaciones de armas de fuego.
Uno de los frentistas aseguró que la situación “es insostenible” y afirmó que desde hace más de dos años presentan notas al municipio sin obtener respuestas concretas.
“Estoy harto. Cada vez que hay una fiesta es lo mismo. Tengo que salir a trabajar y primero debo discutir con personas alcoholizadas para poder sacar el auto de mi casa. La solución es que no se hagan más este tipo de fiestas en ese lugar”, expresó.
El vecino relató que, además de los ruidos durante toda la madrugada, los asistentes dejan basura, botellas y realizan sus necesidades en las veredas e incluso dentro de propiedades particulares. También denunció daños materiales en su vivienda y aseguró que muchas veces debe limpiar los restos que quedan en la calle.
Según su testimonio, los disturbios afectan no solo a quienes viven sobre avenida Rother, sino también a residentes de calles cercanas como Benito Ortiz e incluso al sector donde se encuentra un sanatorio, desde donde también se percibiría el elevado volumen de la música.
El frentista sostuvo además que en distintas oportunidades observó el ingreso de menores a los eventos y cuestionó los controles realizados durante las fiestas. También indicó que, pese a la presencia de efectivos policiales adicionales, los incidentes se repiten y hasta los propios uniformados les habrían manifestado su cansancio por las agresiones que sufren durante los operativos.
Durante la entrevista radial, los conductores señalaron la necesidad de que las autoridades municipales y los organismos competentes evalúen la situación, especialmente en lo relacionado con la habilitación de eventos, los controles de seguridad, la medición de los niveles de ruido y el cumplimiento de las condiciones exigidas para este tipo de actividades.
Los vecinos remarcaron que no se oponen al funcionamiento deportivo y social del club, donde diariamente concurren niños, adultos mayores y familias para realizar distintas disciplinas. Sin embargo, reclaman que se adopten medidas que permitan compatibilizar esas actividades con el derecho al descanso y la tranquilidad de quienes viven en el sector.
Hasta el momento no hubo una respuesta oficial por parte del municipio respecto a las denuncias planteadas por los frentistas.











