Trabajadores de la delegación de Desarrollo Social de la Provincia en Plaza Huincul manifestaron su preocupación por un conflicto laboral y edilicio que, según denunciaron, se extiende desde hace aproximadamente cinco meses.
La delegada Natalia Méndez aseguró que alrededor de 50 trabajadores se encuentran afectados por la falta de un espacio adecuado para desarrollar sus tareas, denunciando hacinamiento, problemas de calefacción, baños en malas condiciones y deterioro general del edificio donde funciona la dependencia.
Según explicaron, parte del personal fue enviado a sus hogares mientras solo un reducido grupo continuó trabajando de manera presencial. Los trabajadores cuestionaron esta situación y reclamaron que se garantice el derecho de todo el personal a contar con un lugar digno para cumplir sus funciones.
Desde ATE, el secretario general Rodríguez también denunció una situación de abandono y maltrato laboral, asegurando que durante meses se esperaron soluciones que finalmente no llegaron. Entre las alternativas analizadas se encontraba la posibilidad de trasladar la delegación a la Escuela 22, opción que posteriormente habría quedado descartada.
Los empleados remarcaron la importancia de las tareas que realizan, ya que la dependencia es órgano de aplicación de las leyes 2302 y 2785, interviniendo en situaciones vinculadas a la protección de niños, niñas y adolescentes, además de brindar asistencia a personas en situación de vulnerabilidad y atender distintas demandas sociales de la comarca y zonas rurales.
Por el momento, los trabajadores continúan reclamando una respuesta concreta por parte de las autoridades provinciales y no descartan definir nuevas medidas en asamblea si no se logra una solución al conflicto.











