La Selección de Francia supo ser protagonista de un siglo XXI marcado por los cambios en el mundo del fútbol. A las pruebas hay que remitirse para comprobarlo. Dos subcampeonatos mundiales (2006 y 2022) y la inolvidable segunda estrella obtenida en Rusia 2018 con un aplastante 4-2 ante Croacia en la final, son argumento suficiente para ubicarla en el panteón de los grandes de esta época. Y si, de yapa, le sumamos el Mundial de 1998 en su casa, el número se agiganta.
Sin embargo, no hay que enfocarse solo en las páginas doradas para dar cuenta de este factor. Les Bleus arrastran una envidiable racha positiva en sus debuts mundialistas. Concretamente, no pierden desde el olvidable -para franceses y argentinos- Corea-Japón 2002. En aquella ocasión fue víctima de un batacazo histórico propiciado por Senegal, que le ganó 1-0. Luego quedaron eliminados en la primera ronda.
El batacazo de Senegal en Corea-Japón.La buena racha comenzó en Alemania 2006
Después se volvieron imbatibles. Dirigido por Raymond Domenech, Francia llegó a Alemania 2006 con la esperanza de revertir la mala imagen que había dejado su participación en Asia cuatro años atrás, y cumplió . Empató 0-0 con Suiza en el debut, en Stuttgart, y luego no pasó del 1-1 ante Corea del Sur. En la última fecha del Grupo G le ganó al débil Togo por 2-0 y se clasificó segunda a los octavos de final.
Para Sudáfrica 2010 el panorama era desolador. Les Bleus se metieron en la Copa del Mundo por la ventana, tras haber eliminado a Irlanda en partido marcado por la polémica. En el Mundial integró un complicado grupo con el Uruguay, México y el anfitrión. En el estreno empató 0-0 con los Charrúas, simplemente para estirar la marca positiva, porque luego cayó 2-0 con los Aztecas y 2-1 con los africanos. Se quedó afuera en la primera ronda.
La fase de grupos de Brasil 2014 fue casi perfecta
Cuatro años después, en Brasil, la suerte le sonrió un poco más. Debutó en el Beira-Río de Porto Alegre frente a la debutante Honduras. El equipo ya dirigido por Didier Deschamps no tuvo mayores problemas, se despachó con un 3-0, cortesía de un doblete de Karim Benzema y un gol en contra de Noel Valladares. Días después goleó a Suiza por 5-2 y se dio el lujo de empatar 0-0 con Ecuador en la última fecha.
Benzema, el goleador de Francia ante Honduras en Brasil.El sueño mundialista se terminó en cuartos de final, cuando, luego de eliminar a Nigeria en octavos, Francia perdió 1-0 con Alemania. Mats Hummels marcó el único gol del encuentro.
Australia fue la primera víctima de Francia en Rusia
La experiencia obtenida en suelo sudamericano y la gran Eurocopa del año 2016 (en la que fueron subcampeones), le sirvió a Les Bleus para encarar Rusia 2018 con otro bagaje. Le ganaron 2-1 a Australia en el debut, con goles de Antoine Griezmann y Paul Pogba, en la apertura del Grupo C. En la segunda fecha venció por 1-0 a Perú y, ya clasificado, cerró con un empate a cero ante Dinamarca.
El triunfo francés en Kazan.El resto de la historia es conocida. Con Kylian Mbappé como gran figura, Francia bordó su segunda estrella tras una aplastante final ante Croacia. En el medio, se dio el gusto de eliminar a Argentina en los octavos de final.
Rompió la maldición de los campeones en Qatar
La participación de los europeos en Qatar 2022 traía consigo una mochila pesada. Desde Alemania 2006 que un campeón defensor no pasaba la fase de grupos (en ese momento fue Brasil) y llegaban con el sueño de romper el maleficio. Curiosamente, les tocó un grupo similar al del Mundial anterior, y debutó con una goleada por 4-1 ante Australia.
Luego le ganaron 2-1 a Dinamarca con un doblete de Mbappé y logró terminar con la mala racha. En la última fecha, sorpresivamente, perdieron con Túnez por 1-0. Claro está, su sueño se terminaría el 18 de diciembre de 2022, cuando cayeron en la final ante la Albiceleste de Lionel Scaloni.
Hoy, en Nueva Jersey, lograron cobrarse venganza de Senegal. Con un Mbappé estelar, que marcó un doblete, y un gol de Barcola, ganaron 3-1 en un nuevo estreno mundialista y estiraron la racha.
Mbappé anotó un doblete ante Senegal. EFE/ Sebastiao Moreira











