La petrolera aprobó su incorporación como proveedora del proyecto de 3.000 millones de dólares que permitirá procesar y exportar propano, butano y gasolina natural desde Bahía Blanca. La iniciativa generaría miles de empleos y exportaciones por unos 1.200 millones de dólares anuale
El proyecto impulsado por Transportadora de Gas del Sur (TGS) para exportar líquidos derivados del gas de Vaca Muerta sumó un respaldo clave.
El directorio de YPF aprobó su incorporación como proveedora de gas para una iniciativa que demandará inversiones cercanas a los 3.000 millones de dólares y que apunta a transformar parte de la producción neuquina en productos exportables de alto valor agregado.
La participación de YPF no será como accionista, sino como productora y abastecedora de gas rico en componentes licuables provenientes de Vaca Muerta. Ese gas será transportado y procesado a través de la infraestructura que desarrollará TGS.
El proyecto contempla la construcción de un nuevo gasoducto para separar el gas húmedo del gas seco y maximizar la recuperación de líquidos.
El procesamiento se realizará en una planta ubicada en Tratayén, donde se extraerán propano, butano y gasolina natural, mientras que el gas seco continuará destinado al abastecimiento del mercado interno.
Posteriormente, los líquidos obtenidos serán transportados mediante un poliducto de aproximadamente 573 kilómetros hasta Bahía Blanca, donde se instalarán plantas de fraccionamiento, almacenamiento y exportación.
Según estimaciones de la empresa, la iniciativa permitirá generar exportaciones por alrededor de 1.200 millones de dólares al año una vez que entre en operación.
El CEO de TGS, Oscar Sardi, confirmó además que la compañía se encuentra próxima a presentar formalmente el proyecto para adherirlo al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), una herramienta considerada clave para facilitar su financiamiento y desarrollo.
Además de YPF, ya se encuentran comprometidas como proveedoras empresas como Pluspetrol y Chevron, acuerdos que permitirían cubrir cerca del 70 por ciento de la capacidad inicial prevista para la planta de procesamiento.
La obra también tendrá un fuerte impacto económico y laboral. Se estima que durante la etapa de construcción generará unos 4.000 puestos de trabajo directos y alrededor de 15.000 indirectos.
Con este desarrollo, Neuquén busca consolidar el aprovechamiento integral de los recursos de Vaca Muerta, agregando valor a la producción de gas natural y ampliando las oportunidades de exportación energética para la Argentina.











