Una madre denunció que su hija, estudiante de primer año del CPEM 6, fue golpeada por cinco alumnas de segundo año dentro del establecimiento educativo. El episodio ocurrió el jueves y, según relató, la adolescente sufrió múltiples hematomas y la rotura de sus anteojos.
En diálogo con Radio Fuego, Mariela contó que recibió un llamado de la escuela para informarle sobre lo sucedido. De acuerdo con su testimonio, la situación había comenzado durante un recreo, cuando su hija recibió amenazas de que sería golpeada a la salida.
Al finalizar la jornada, la adolescente intentó permanecer dentro del establecimiento porque no quería salir mientras continuaban los insultos. Sin embargo, fue tirada al piso y agredida físicamente por una de las estudiantes, mientras otras dos la pateaban y dos más sujetaban a una compañera que intentaba intervenir.
La madre cuestionó que, pese a que había un personal de seguridad presente, nadie logró impedir la agresión. También señaló que otros estudiantes observaron la situación y algunos incluso filmaron el episodio.
Uno de los aspectos que más preocupa a la familia es que la adolescente tiene autismo, una condición que, según explicó su madre, requiere especial atención y acompañamiento.
Tras lo ocurrido, Mariela realizó una denuncia en el CENAF, desde donde le informaron que las actuaciones serían derivadas a Fiscalía. Al día siguiente llevó a su hija al pediatra, quien constató ocho hematomas en distintas partes del cuerpo y elaboró un informe médico. La familia también cuenta con fotografías de las lesiones.
La mujer cuestionó además la respuesta del establecimiento educativo, ya que aseguró que inicialmente no derivaron a su hija a la guardia médica. Según relató, el único contacto posterior de la institución estuvo relacionado con la posibilidad de gestionar la reposición de los anteojos rotos durante el ataque.
Otro punto de preocupación es cómo se garantizará la seguridad de la adolescente cuando deba regresar a clases y volver a encontrarse con las estudiantes señaladas como agresoras. La madre manifestó que no recibió precisiones sobre las medidas de protección que implementará la escuela.
Mariela adelantó que continuará con las actuaciones ante Fiscalía y que también recurrirá a las autoridades educativas y a la Defensoría del Niño para exigir respuestas y garantías de protección para su hija.
Finalmente, expresó su preocupación por la circulación de un video de la agresión y pidió evitar que el material siga difundiéndose, para no exponer aún más a la adolescente.
El caso vuelve a poner en discusión la violencia entre estudiantes, la responsabilidad de las instituciones educativas y la necesidad de contar con protocolos efectivos de prevención y protección para las víctimas de bullying y agresiones escolares.













