El arranque de las vacaciones de invierno expone niveles bajos de ocupación hotelera en los principales centros turísticos de la provincia y refuerza las alarmas del sector frente a la merma del caudal turístico, el recorte de las estadías y de los niveles de consumo que se registraron en el último verano y fines de semana largos.
En Tandil, que suele ser uno de los destinos predilectos en la provincia para el receso invernal y que el año pasado tuvo un movimiento turístico del orden del 80%, registra en esta primera semana un promedio del 55% de ocupación.
En otro punto fuerte, la Comarca Serrana de Tornquist, las vacaciones arrancaron con un nivel discreto cercano al 50% de las plazas hoteleras ocupadas.
En Sierra de la Ventana, el año pasado la ocupación fue del 85%. Por eso, en el municipio hablan de un comienzo más moderado que años anteriores pero tienen expectativas para la segunda semana.
En Mar del Plata, el comienzo del receso fue con un 25% de reservas, según detallaron desde la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica. En el sector esa foto preocupa y piden llegar a la próxima temporada con una planificación clara sobre cómo invertir los recursos del Fondo de Promoción Turística.
Pero la situación es mucho más crítica en otros puntos de la costa atlántica bonaerense, donde el movimiento turístico no llega al 20%.
Eso sucede en Villa Gesell, donde empresarios del sector relevaron que existen hoteles con más un centenar de habitaciones que hoy tienen solo dos ocupadas.
“Muchos hoteles no abrieron por razones de personal y mantenimiento. Es toda una empresa que se tiene que poner en marcha para las vacaciones de invierno. Estar cerrado es ganancia”, dijo a LPO un empresario geselino.
En Pinamar, hoteleros consultados ilustraron un panorama “complicado”. “Estamos muy preocupados porque el nivel de reservas es muy bajo”, señaló un representante del sector.
Así, agregaron que, si bien el receso de invierno no es el fuerte de la ciudad, “siempre hubo un poco de movimiento que en este invierno aún no se ve, a pesar de tarifas casi ridículas que algunos están ofreciendo casi por debajo del costo y pauperizando el servicio”.











