Tras negociaciones con bloques aliados, el oficialismo introdujo modificaciones al proyecto, especialmente en la reforma de la Ley de Tierras. La iniciativa buscará obtener media sanción en la sesión prevista para este jueves en el Senado.
El Gobierno nacional acordó una serie de modificaciones al proyecto de Ley de Propiedad Privada con el objetivo de destrabar su tratamiento en el Senado y conseguir la media sanción durante la sesión prevista para este jueves.
Los cambios fueron consensuados luego de varias semanas de negociaciones con bloques aliados, un proceso que incluyó sucesivas postergaciones del debate y numerosas revisiones del texto.
Las modificaciones serán presentadas oficialmente este martes en una conferencia de prensa encabezada por la presidenta del bloque de La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich, junto a los senadores Agustín Coto y la neuquina Nadia Márquez.
El principal punto de discusión estuvo centrado en la reforma de la Ley de Tierras, particularmente en las condiciones para la adquisición de inmuebles rurales por parte de ciudadanos extranjeros.
Entre los cambios incorporados figura la fijación de un límite para la propiedad de tierras en manos extranjeras, que oscilaría entre el 20 y el 25 por ciento del territorio, porcentaje superior al 15 por ciento establecido por la legislación vigente. La propuesta inicial del Poder Ejecutivo contemplaba eliminar por completo ese límite.
Además, el proyecto reconoce a las provincias la facultad de autorizar, regular o restringir la venta de tierras a extranjeros dentro de sus jurisdicciones, en línea con la potestad que la Constitución Nacional les otorga sobre sus recursos naturales.
Otra de las modificaciones acordadas elimina las restricciones por departamento, manteniendo únicamente un límite a nivel provincial, lo que permitirá que cada distrito establezca su propia normativa sobre la materia.
El texto también prevé que el Estado nacional conserve la responsabilidad sobre el control de las zonas de frontera y de las áreas consideradas estratégicas para la seguridad nacional. Asimismo, se incorporará un registro nacional y provincial de las tierras en manos de propietarios extranjeros.
Con estos cambios, el oficialismo espera reunir el respaldo necesario para avanzar con el proyecto y destrabar parte de su agenda legislativa en la Cámara alta.
En paralelo, organizaciones sociales y sectores de la oposición anticiparon movilizaciones frente al Congreso en rechazo a la flexibilización de las restricciones para la compra de tierras por parte de extranjeros.











