Un cliente de Bariloche fue víctima de una estafa bancaria. La Justicia declaró nulo el préstamo y condenó al Banco Patagonia por fallas de seguridad.
Una llamada con la supuesta noticia de un premio terminó en una estafa bancaria que tuvo consecuencias directas sobre el sueldo de un empleado público de Bariloche. Los delincuentes accedieron a su cuenta, contrataron un préstamo personal sin su autorización y transfirieron el dinero a terceros. Aunque el hombre denunció lo ocurrido, las cuotas comenzaron a descontarse de sus ingresos.
El caso llegó a la Justicia, que declaró nulo el crédito y responsabilizó al Banco Patagonia por las deficiencias de seguridad que permitieron concretar las operaciones. El fallo también reconoció el derecho del cliente a recuperar las sumas que le habían descontado, con intereses, y admitió una sanción por daño punitivo.
La sentencia corresponde a una decisión de primera instancia y todavía puede ser apelada.
Cómo comenzó la estafa bancaria en Bariloche
La maniobra se inició cuando el hijo del damnificado recibió una llamada de personas que aseguraban representar a YPF. Le dijeron que había ganado un premio y que necesitaban una cuenta bancaria para depositarle el dinero.
Como no tenía una cuenta propia, recurrió a la de su padre, quien cobraba su sueldo a través del Banco Patagonia. Ambos se acercaron a una sucursal de la entidad, ubicada sobre la calle Moreno de Bariloche, y siguieron las instrucciones de quienes se presentaban como responsables de la entrega del supuesto premio.
Durante ese intercambio, los estafadores consiguieron información personal y bancaria que les permitió ingresar a la cuenta. Poco después, el titular advirtió que había quedado bloqueada y se comunicó con el banco para denunciar lo sucedido y pedir la cancelación de sus tarjetas.
La situación se agravó cuando recibió un correo electrónico que informaba sobre la creación de un usuario de banca electrónica que nunca había autorizado.
Al día siguiente regresó a la sucursal y descubrió que alguien había contratado un préstamo personal a su nombre. El dinero ingresó en su cuenta, pero luego fue transferido en dos operaciones de $100.000 cada una hacia cuentas de la billetera virtual Prexcard.
El banco no logró recuperar el dinero
Tras la denuncia, el Banco Patagonia inició una investigación interna y solicitó el bloqueo de las cuentas receptoras, además de la devolución de los fondos. Sin embargo, no consiguió recuperar el dinero transferido.
Mientras tanto, el cliente comenzó a sufrir descuentos vinculados con un crédito que aseguraba no haber solicitado. Ante esa situación, inició una demanda por daños y perjuicios en el fuero Civil y cuestionó los mecanismos de seguridad que habían permitido la contratación del préstamo.
La entidad bancaria rechazó su responsabilidad y sostuvo que el propio cliente había facilitado sus claves personales a los estafadores. Según su postura, sin esos datos confidenciales no habría sido posible acceder a la cuenta y concretar la operación.
El banco argumentó, además, que sus sistemas no podían impedir una transacción cuando el titular entregaba voluntariamente su información de acceso a terceros.
La pericia informática detectó una falla de seguridad
Uno de los elementos centrales para resolver el caso fue una pericia informática. El informe determinó que, al momento de la estafa, el sistema del Banco Patagonia permitía solicitar préstamos personales por canales digitales con solo ingresar el usuario y la contraseña.
La operación no requería un segundo factor de autenticación, como un token o una tarjeta de coordenadas, para confirmar la contratación del crédito.
A partir de ese hallazgo, el juez consideró que el mecanismo no brindaba las garantías necesarias para proteger a los clientes. Señaló que las entidades financieras deben contar con herramientas para verificar la identidad de quienes solicitan préstamos, detectar operaciones sospechosas y advertir movimientos que se aparten del comportamiento habitual de una cuenta.
En ese sentido, sostuvo que el deber de seguridad del banco no desaparece porque una persona haya sido engañada para entregar información bancaria.
“La causa eficiente de la disposición final del dinero de la actora no fue ello, sino la deficiente seguridad del banco al momento de otorgar el mutuo bancario”, expresó el magistrado en la sentencia.
Con ese argumento, rechazó la postura de la entidad, que pretendía atribuir toda la responsabilidad al cliente por haber compartido sus datos con los delincuentes.
Qué resolvió la Justicia
El fallo declaró nulo el préstamo contratado sin autorización y reconoció el derecho del damnificado a recuperar el dinero que le habían descontado de su cuenta, junto con los intereses correspondientes.
Además, el juez admitió una sanción por daño punitivo, al considerar que existió un incumplimiento de las obligaciones de seguridad por parte de la entidad financiera.
Para fundamentar esa decisión, tuvo en cuenta la existencia de otros reclamos judiciales por estafas similares contra clientes del Banco Patagonia.
La resolución representa un avance para el cliente, que cuestionó judicialmente los descuentos derivados de una deuda que no reconocía. No obstante, al tratarse de una sentencia de primera instancia, la decisión todavía no está firme y puede ser apelada.










