El 85% de las personas mayores de 50 quiere seguir trabajando, pero enfrenta dificultades para reinsertarse

Un estudio realizado en el AMBA reveló que la mayoría busca continuar activa, emprender o desarrollar nuevos proyectos. Además, el 83% volvería a trabajar si pudiera elegir cómo y cuándo hacerlo y el 84% incorporó nuevos conocimientos durante los últimos tres años.

El 85% de las personas mayores de 50 años quiere seguir trabajando, emprender o desarrollar nuevos proyectos, según los resultados del Mapa Silver 2026, un estudio elaborado por The Silver Lab a partir de una muestra de más de 300 hombres y mujeres del Área Metropolitana de Buenos Aires.

Los datos muestran que las expectativas laborales cambian con la edad, pero las ganas de mantenerse activos no desaparecen. De hecho, el 83% de los encuestados aseguró que volvería a trabajar si pudiera elegir cómo y cuándo hacerlo.

La investigación también reveló que el 68% de las personas jubiladas quiere desarrollar nuevos proyectos, mientras que el 84% aprendió algo nuevo durante los últimos tres años.

Las ganas de trabajar se mantienen después de los 50

La intención de continuar activos aparece en todos los grupos etarios analizados.

Entre las personas de 50 a 60 años, el 82% manifestó que quiere seguir trabajando. El porcentaje sube al 85% entre quienes tienen entre 61 y 70 años y alcanza al 69% entre los mayores de 71.

Para Alejandra Bicocchi, fundadora de The Silver Lab, los resultados cuestionan la idea tradicional de un retiro completamente pasivo.

“Estos resultados derriban la idea del retiro pasivo. No estamos frente a una generación que perdió las ganas de trabajar sino frente a personas que quieren seguir aportando aunque posiblemente de una manera diferente: con mayor autonomía, flexibilidad y capacidad de elección”, sostuvo.

El problema aparece al buscar trabajo

Aunque la voluntad de seguir trabajando es elevada, la reinserción laboral después de los 50 puede resultar más difícil.

En la Ciudad de Buenos Aires, según datos de la Encuesta Anual de Hogares 2025, la tasa general de desocupación fue del 5,8%. En el segmento integrado por mujeres de 50 a 59 años y varones de 50 a 64 años, se ubicó en el 4,3%.

Sin embargo, una menor tasa de desempleo no necesariamente significa que conseguir un nuevo puesto sea más sencillo.

De acuerdo con la OCDE, las personas de entre 50 y 64 años suelen presentar tasas de desempleo inferiores a las de otros grupos, pero cuando pierden su empleo enfrentan mayores dificultades para volver al mercado laboral y una mayor incidencia del desempleo de larga duración.

A esto se suman barreras como avisos con sesgos de edad, filtros automáticos en procesos de selección y búsquedas que establecen rangos etarios que pueden dejar afuera a personas con experiencia.

Además, quienes dejan de buscar trabajo activamente dejan de ser contabilizados estadísticamente como desocupados y pasan a formar parte de la población económicamente inactiva.

Más experiencia y nuevas habilidades

El estudio también mostró que las personas mayores de 50 años continúan incorporando conocimientos y atravesando cambios profesionales.

El 84% de los encuestados aseguró haber aprendido algo nuevo durante los últimos tres años, mientras que el 40% atraviesa actualmente algún cambio relacionado con su trabajo o profesión.

“El 83% volvería a trabajar si pudiera elegir cómo y cuándo hacerlo”, explicó Bicocchi, quien señaló que muchas personas no buscan necesariamente regresar a la misma actividad que desarrollaban antes, sino encontrar proyectos con mayor flexibilidad, autonomía y sentido.

Para la especialista, uno de los desafíos para las empresas consiste en dejar de considerar la edad como un límite y aprovechar la experiencia disponible.

Una generación que busca nuevas formas de trabajar

Los resultados del Mapa Silver 2026 plantean un cambio en la relación entre edad y trabajo. La prolongación de la expectativa de vida genera trayectorias profesionales más extensas y también nuevas necesidades respecto de cómo trabajar.

El desafío, de acuerdo con el estudio, ya no pasa solamente por incentivar a las personas mayores de 50 años a mantenerse activas: una amplia mayoría ya tiene esa voluntad.

El reto está en generar oportunidades laborales y formatos de trabajo que permitan aprovechar su experiencia, conocimientos y capacidad de aprendizaje.

 

Compartir:

Podría interesarte...