“Hacía como 15 años que no caminaba por el anillo del Monumental ni entraba al campo de juego. No puedo explicar todo lo que sentí cuando lo vi a Thiago ahí, con la ropa de River, firmando el contrato. Una emoción tremenda. Imposible no recordar cuando él me acompañaba a todos los partidos de las Inferiores y me veía en la Reserva, que en aquel momento se jugaba como preliminar de la Primera”. “Nicolás Alejandro Ruíz” es el tío que Almada mencionó este lunes en su presentación como refuerzo estrella del Millonario como la persona que lo vinculó fuertemente al club desde que el volante campeón del mundo en Qatar 2022 empezó a patear una pelota.
“Thiago tiene cinco años y un chicle en esa zapatilla derecha con la que fabrica malabarismos. Algunos testigos ya le auguran futuro de crack”, redactó Federico Rozenbaum el 17 de agosto de 2006 en una doble página del Suple de River de Olé, en la entrevista que realizó con el tío de Almada en el Fuerte Apache. Diez años después de esa publicación, el ex delantero que fue compañero de Diego Buonanotte desde las Infantiles hasta quedó libre de la institución luego de hacer una pretemporada con el plantel profesional con Daniel Passarella como DT en esa temporada, Alejandro Ruíz rememora aquellos días especiales con su pequeño sobrino al que define todo el tiempo como “un cargoso” por la obsesión del Guayo desde la cuna por triunfar como futbolista.
La entrevista del tío de Almada con Olé en el Fuerte Apache, en 2006, con Thiago Almada a su lado y una opinión de Buonanotte.“Los viernes se venía a dormir con mi señora y mi hija, porque yo fui papá desde muy chico, para poder ir conmigo a los partidos en el predio de Ezeiza, cuando recién se había inaugurado y empezamos a ser locales en los torneos de AFA ahí, que ahora se llama River Camp”, recuerda el hombre de 38 años que para Thiago es mucho más que un tío.
-¿Qué es lo que más recordás de esos momentos?
-Uf, un montón de cosas, además de que estaba todo el día con la pelota. Él hacía todo lo posible para venir siempre conmigo a mirar los partidos. Por eso te contaba eso de que los viernes le pedía al padre que lo trajera a casa y dormíamos los cuatro en la misma cama para levantarse conmigo y acompañarme. A veces yo trataba de irme en silencio y dejarlo durmiendo pero me escuchaba y se venía, jaja. Viajaba con nosotros en la combi, porque mi viejo nos llevaba hasta Liniers y ahí nos pasaba a buscar la combi que nos llevaba hasta Ezeiza.
Thiago Almada con su abuelo Nicolás (El Tula), su padre (Diego) y su tío ex River.Alejandro tiene el mismo primer nombre que su padre, Nicolás, por lo que desde pequeño prefirió que lo llamaran por su segundo apelativo. Y en su DNI no tiene el mismo apellido que el volante de 25 años formado en Vélez porque el papá del Guayo lleva legalmente el de la madre: Almada. “Con Diego somos hermanos de sangre al 100%, pero él tiene el apellido de mi mamá, nunca supe bien por qué porque siempre fue así y no le doy importancia a eso”. dice el ex jugador que en Núñez todos aún reconocen por su apodo: “El Fantasma”. “El lunes fue muy fuerte que varios de empleados del club me hayan saludado con tanto cariño. Fue como volver a caminar por mi casa.” “Y encima al lado de Thiago”, algo inolvidable”. enfatiza el ex futbolista.
-¿Cómo era la relación de Thiago con tus compañeros de la categoría 88 de River?
-¡Espectacular! Era como la mascota del equipo, se reían mucho con él, le regalaban ropa del club y jugaban con él. No solo eso. También entraba al vestuario con nosotros, escuchaba las charlas técnicas de los entrenadores y después se quedaba al lado del banco de suplentes y hacía de alcanzapelotas. Conoce el lugar donde se entrena ahora con el plantel de River desde cuando había apenas un par de canchas ahí, que ahora se llama River Camp.
-Además del Enano Buonanotte, ¿qué otros chicos de esa división llegaron a Primera?
-Estaba el lateral derecho José San Román, que debutó en River y después pasó a San Lorenzo, y el arquero Darío Sand, el hermano de Pepe. Tengo una anécdota muy divertida de Thiago con Darío.
-A ver…
-Habíamos perdido con Chicago 4 a 0 en la Cuarta, de visitantes, y en la semana Darío se cortó el pelo, se rapó. Entonces al partido siguiente Thiago no lo reconoció y Darío le preguntó que tal era el arquero que había atajado contra Chicago. “Re malo”, le contestó mi sobrino, y cuando le dijimos que era el mismo no sabía dónde meterse. Nos morimos de risa, jaja. Un personaje.
-¿Con quién iba a Thiago al Monumental a mirar los partidos de Reserva?
-Con mi papá, el Tula, el abuelo de él que siempre va con Thiago a todos lados y tiene muy buena onda con todos los jugadores de la Selección. También iba mi hermano, Diego. Somos una familia muy futbolera, porque Diego también jugó y fue compañero del Pipi Romagnoli en las Inferiores de San Lorenzo. Siempre me acuerdo en mi casa y en la de ellos había camisetas y pantalones de varios equipos, porque usábamos todo lo que nos regalaban. Nos criamos en un barrio muy humilde.
-¿A qué te dedicaste cuando dejaste de jugar al fútbol?
-Había estado un par de años en Deportivo Paraguayo y después terminé de jugar en Capiatá de Paraguay. Después trabajé mucho tiempo en una empresa de logística de transporte, Grupo L, y ahora estoy con mi hermano ayudándolo a todo lo que tiene que ver con la carrera de Thiago. Y este año empecé el curso de entrenador en ATFA: Asociación de Técnicos de Fútbol Argentino. Porque soy un apasionado por este deporte y me gustaría sobre todo poder trabajar con los más chicos, ayudarlos en ese camino tan largo y difícil de la formación.
-Ahora va a ser al revés con tu sobrino. Vas a estar vos en las tribunas del Monumental mirando a Thiago…
-Sí, jaja, siento una emoción muy grande por eso. Porque si bien ya estoy acostumbrado a seguirlo, desde las Inferiores en Vélez y nada menos que en dos mundiales, verlo con la camiseta de River y en el lugar donde yo tanto soñaba estar desde chiquito no tiene comparación.
El tío de Thiago Almada en el archivo de Olé
El tío de Almada, Alejandro Ruíz, en el Suple River de Olé, en 2002.
El tío de Almada, Alejandro Ruíz, el Suple River de Olé, cuando jugaba en la Novena.











