Las lágrimas aún están frescas. La tristeza, también. Lionel Messi, por más que tenga 39 años, cientos de títulos en su carrera tanto colectivos e individuales, siempre quiere más. Y haberse quedado en las puertas del bicampeonato lo dejó con sensaciones encontradas: orgullo por sus compañeros y bronca porque no pudieron encontrarle la vuelta a la final del Mundial contra España.
Mientras el planeta quiere saber qué hará de su futuro, Leo se recluyó en su casa de Miami con sus íntimos, con el núcleo pequeño, con Antonela y sus hijos Ciro, Mateo y Thiago. Es un momento de descansar después de 50 días concentrado, lejos de su hogar y más con todo lo que le ha ocurrido a nivel familiar.
Messi liderando al grupo en Nueva Jersey (Juano Tesone/Enviado especial).Preservarse fue uno de los motivos para no volver en el charter, como otros nueve compañeros. Leo buscará recargar energías porque pronto tiene compromisos con el Inter Miami: de hecho, su equipo recibirá el miércoles a Chicago Fire por la temporada de la MLS. Lógicamente, que ni el 10 ni Rodrigo De Paul serán parte de esa formación, pero habrá que ver si no asisten al Nu Stadium como espectadores.
La idea de Leo, sí, es volar directo a Rosario en los próximos días para visitar a sus padres, quienes no estuvieron en el Mundial, debido al problema de salud que transita Jorge.
El rostro de Messi en el MetLife (Juano Tesone/Enviado especial).El 10 se expresó públicamente después de la final en sus redes sociales. “El dolor es muy grande y va a costar que cierre esta herida. Pero también me quedo con todo lo bueno…”, planteó en su carta en Instagram. “Con los partidos que dimos vuelta dejando todo y que quedarán para siempre en la memoria, con el apoyo de un país entero que junto con el trabajo y el esfuerzo de este grupo nos llevó a volver a estar, una vez más, entre los mejores del mundo. Hoy cuesta valorar lo que hicimos, pero este grupo llegó a dos finales consecutivas de la Copa del Mundo. Muchas gracias de corazón por cada saludo y por cada mensaje. Una vez más logramos unirnos como país y estar todos juntos, compartiendo el inmenso orgullo de ser argentinos. También quiero felicitar a España por el campeonato”. Un speech sentido que, sin embargo, no dejó indicios sobre su futuro.
Nadie se anima a dar un veredicto, pero al mismo tiempo el 10 tiene contrato vigente con Inter Miami hasta el 2028 y si sigue jugando al fútbol, ¿por qué dejaría la Selección?
Si Leo fue el mejor en este Mundial con 39 años y fue la bandera, también puede ser indispensable en esta transición. Quizás después el 10 comunica algo distinto, pero las sensaciones es que, seguramente fue su último Mundial, pero no su última actuación con la camiseta de la Selección. Una en la que se viralizó su arenga emotiva, que tuvo su correlato todavía más sentido dentro del vestuario.
Hay un amor incondicional de Messi por la Selección y viceversa. Hay amistosos por delante y también habrá que ver qué calendario arma la Conmebol, sabiendo que para el Mundial 2030 están clasificadas casi todas las selecciones debido a que Argentina, Paraguay y Uruguay son coorganizadores.
El dolor de Messi en el MetLife (Juano Tesone/Enviado especial).El próximo torneo importante será la Copa América 2028, que en principio iba a realizarse en Ecuador, pero que otra vez podría tener como destino Estados Unidos. En ese contexto existen muchas especulaciones en el horizonte, pero al mismo tiempo hay una certeza: Leo seguirá jugando al futbol. Y si el sigue jugando como lo hizo en el Mundial, cómo y por qué prescindir de su talento.
En AFA también están expectantes por si Leo toma alguna decisión pero hasta el momento no comentó nada. Y Chiqui Tapia realizará la misma táctica: dejar que pase el tiempo, que sanen un poco las heridas… Si Leo quiere, seguirá. Por talento, porque sigue siendo el mejor y porque además la Selección lo necesita en esta nueva etapa. Con o sin Scaloni, el capitán es y será indispensable en la vida de la Selección, dentro y fuera de la cancha.











