Gianni Infantino volvió a abrir una discusión que parecía haberse enfriado: la posibilidad de ampliar el Mundial 2030 a 64 selecciones, luego del estreno del formato de 48 participantes. El presidente de la FIFA aseguró que la iniciativa será estudiada una vez que termine el Mundial 2026.
“Es un tema que seguramente será analizado después de este Mundial y debatido dentro de los organismos de la FIFA”, sostuvo Infantino durante una entrevista con el medio suizo Blue Sport. Además, calificó como “un enorme éxito” a la competencia de 48 selecciones y defendió la necesidad de ofrecerles más oportunidades a países que históricamente tuvieron dificultades para clasificarse.
“Cuando se organiza un Mundial, se organiza para el mundo entero. No solo para Europa y Sudamérica, sino para todos los continentes. Todas las naciones sueñan con competir en un Mundial. La calidad del fútbol sigue evolucionando en todo el planeta. Si se les niega a los países más pequeños la oportunidad de clasificarse, también se les quita un importante incentivo para que continúen desarrollándose”, agregó Infantino.
Esto no significa que la ampliación ya es un hecho, pero sí se vuelve a poner en agenda un proyecto promovido por la Conmebol que, hasta ahora, encontraba una fuerte resistencia dentro del fútbol internacional. La idea de organizar excepcionalmente un Mundial con 64 selecciones fue presentada en marzo de 2025 por Ignacio Alonso, presidente de la Asociación Uruguaya de Fútbol, durante una reunión del Consejo de la FIFA. Un mes más tarde, el presidente de la Conmebol, Alejandro Domínguez, respaldó públicamente el proyecto y sostuvo que una edición histórica, como la del centenario, debía tener un formato diferente.
En septiembre del año pasado, Domínguez y representantes de las AFA y de las federaciones de Uruguay y Paraguay se reunieron con Infantino en Nueva York. El proyecto pareció tomar impulso antes de un Consejo de la FIFA realizado en octubre en Zúrich, pero posteriormente quedó frenado.
Y meses atrás el escenario era el smismo. Según publicó Olé en mayo del 2026, previo al Mundial, la iniciativa tenía muy pocas posibilidades de prosperar. La principal dificultad era la falta de consenso. Más allá de la buena relación entre Infantino y Domínguez, distintas asociaciones habían anticipado que no acompañarían una ampliación de semejante magnitud.
Cómo sería el Mundial con 64 selecciones
Entre Francia 1998 y Qatar 2022, el Mundial se disputó con 32 participantes. La edición de 2026 incorporó 16 selecciones y elevó el número a 48. En caso de aprobarse la propuesta para 2030, se produciría otro aumento idéntico y el torneo llegaría a 64 equipos.
De acuerdo con el formato que circuló durante las conversaciones, habría 16 grupos de cuatro selecciones, en lugar de las 12 zonas previstas para 2026. Los dos primeros de cada grupo avanzarían a un cuadro de 32 equipos, desde el cual comenzaría la etapa de eliminación directa.
Ese modelo llevaría la competencia hasta los 128 partidos: 96 correspondientes a la fase de grupos y otros 32 desde los 16avos de final hasta la definición. También se evaluó en algún momento la posibilidad de organizar un Mundial de 64 participantes con un sistema de eliminación directa desde el comienzo. Esa alternativa, sin embargo, también habría perdido respaldo.
Qué podría cambiar para la Argentina
El Mundial 2030 tendrá una organización inédita. España, Portugal y Marruecos serán los anfitriones principales, mientras que la Argentina, Uruguay y Paraguay recibirán un encuentro cada uno como parte de la celebración por los cien años del primer torneo, disputado en 1930. (Inside FIFA)
En el esquema aprobado hasta ahora, la participación sudamericana se limita a esos tres partidos. La ampliación a 64 selecciones podría modificar esa distribución y permitir que los tres países reciban una mayor cantidad de encuentros.
Según había informado Olé, una de las variantes consideradas contemplaba que la Argentina, Uruguay y Paraguay organizaran un grupo completo cada uno. Las otras 13 zonas se disputarían en las sedes principales de España, Portugal y Marruecos.
Para la Argentina, el Monumental sería el escenario central y recibiría el debut de la Selección. De prosperar el nuevo formato, el país podría pasar de organizar un único partido a ser sede de los seis encuentros correspondientes a una zona.











