Los datos del Senasa ratifican el liderazgo de la provincia en la producción de trucha arcoíris. El crecimiento sostenido del sector, la incorporación de valor agregado y la expansión del mercado interno y las exportaciones consolidan a Neuquén como referente nacional de la acuicultura.
La actividad acuícola en la provincia del Neuquén continúa consolidándose como el principal polo productivo y exportador de salmónidos del país. A partir de los datos del anuario 2025 y del Mensuario Estadístico Pecuario del Senasa correspondiente a mayo de 2026, la provincia reafirma su liderazgo tanto en producción como en agregado de valor.
Durante 2025, los establecimientos neuquinos concentraron la mayor parte de la producción de la Patagonia Norte, con 6.081,6 toneladas sobre un total regional de 8.018 toneladas. Ese desempeño permitió que las exportaciones alcanzaran las 6.109 toneladas de productos de trucha -cifra en las que está incluida parte de la producción rionegrina-, principalmente filetes refrigerados y congelados, con destinos como Canadá, Estados Unidos, Japón, Chile, Uruguay e Israel.
Los indicadores más recientes muestran que el crecimiento continúa. Entre enero y mayo de 2026 se movilizaron 2.440.781 truchas y salmones adultos con destino a engorde y otras 2.393.450 fueron trasladadas desde establecimientos productivos hacia plantas de procesamiento y ahumado. Solo durante mayo se registró el movimiento de 681.539 ejemplares para engorde y 460.294 destinados a procesamiento, reflejando un ritmo sostenido de producción y abastecimiento de la industria.
El principal epicentro de este desarrollo se encuentra en la cuenca del río Limay, donde los embalses de las represas hidroeléctricas ofrecen condiciones ideales para la producción acuícola. En Piedra del Águila opera Idris Patagonia, responsable de la mayor parte de las exportaciones, mientras que en Alicurá se concentra un importante grupo de emprendimientos que abastecen principalmente al mercado interno.
Lucas Maglio, Country Manager de Idris Patagonia, destacó el volumen de trabajo sostenido y la proyección internacional de la producción neuquina. “El año pasado cosechamos 8.900 toneladas y este año aspiramos a superar las 10.000. Venimos en una curva fuerte de crecimiento”, señaló.
Este volumen requiere mantener la actividad durante las 52 semanas del año y genera un fuerte impacto económico y social. “Tenemos en el orden de las 530 personas empleadas en forma directa y calculamos unos 200 en forma indirecta para servicios de construcción, mantenimiento y cocina”, explicó.
Maglio recordó además que el desarrollo industrial de Piedra del Águila tuvo un impulso inicial del Estado neuquino, a través del Centro PyME, que facilitó el proyecto de la planta de procesamiento. Hoy la instalación incorpora tecnología de última generación. “Es la primera planta de Argentina para la producción de pescado que tiene monitoreo online con el Senasa y con la Aduana in situ. Es un lujo para la provincia”, afirmó.
La calidad del agua neuquina y los estrictos estándares ambientales permiten competir en los mercados más exigentes del mundo. “Logramos entrar a Estados Unidos con mejores precios que el salmón chileno, lo cual habla de la calidad de nuestros productos y de la constancia de las entregas a lo largo del año”, indicó. Además, destacó que la empresa cuenta con certificaciones internacionales BAP y ASC, que garantizan una producción responsable y productos libres de antibióticos.
Junto al perfil exportador de Piedra del Águila, otras empresas fortalecen el crecimiento del mercado interno. Gabriel Morales, presidente y director general de Salmón Trout S.A., explicó que la firma produce actualmente entre 3.000 y 3.500 toneladas anuales de trucha y que mantiene una curva sostenida de crecimiento. “Hoy hacemos una producción de truchas de entre dos kilos y medio y tres kilos y medio, una trucha orientada principalmente al mercado local. Nuestro modelo de negocio es estructurar toda la cadena de valor, desde el alimento hasta la góndola”, afirmó.
Morales destacó que la empresa desarrolló un esquema de producción completamente integrado. “Tenemos todo el ciclo completo. No importamos genética. Producimos con nuestros propios planteles de reproductores inspeccionados. Tenemos un acuerdo con una piscicultura en Villa Llanquín, donde producimos todas las ovas necesarias para nuestro ciclo productivo”.
También remarcó la importancia del desarrollo de proveedores nacionales. “En los últimos años hemos tenido una alianza proveedor-cliente muy fuerte con la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA), que desarrolló dietas específicas para el alimento que necesitan las truchas para crecer hasta los tres kilos de manera eficiente”.
Respecto de la comercialización, señaló: “Tratamos de fortalecer toda la cadena. Trabajamos con dos plantas de procesamiento en Bariloche y nos enfocamos en la venta de trucha fresca todas las semanas a gran parte del mercado argentino”.
El empresario aseguró que el fuerte crecimiento del consumo interno modificó incluso la estrategia inicial de la compañía. “Nosotros nos enfocamos en desarrollar el mercado interno como un sustituto de las importaciones de salmón. Nuestra trucha está orientada principalmente a las cadenas de sushi y a los restaurantes que antes utilizaban salmón y hoy usan cada vez más trucha”.
Agregó que “el mercado local está cada vez más demandante. Antes no existía esta trucha en el mercado interno y hoy es una alternativa al salmón. Está certificada libre de antibióticos y ha tenido una muy buena recepción”.
“De hecho, nuestro proyecto inicialmente era exportador, pero la verdad es que el mercado interno la adoptó tan bien que prácticamente consume toda nuestra producción”, sostuvo.
De cara al futuro, Morales indicó que la empresa continuará ampliando su capacidad productiva. “Seguimos teniendo un plan de crecimiento y probablemente parte de los nuevos centros esté orientada a la exportación, sin dejar de atender el mercado interno, que ya está fidelizado”. Y concluyó: “La verdad es que la trucha anda muy bien en el mercado local, siempre que sea una trucha grande, como sustituto del salmón”.
Las perspectivas para el sector continúan siendo alentadoras. Maglio recordó que, según las proyecciones internacionales, hacia 2040 será necesario duplicar la producción mundial de salmónidos. “Neuquén y la Patagonia norte son punta de lanza en la producción nacional. Tenemos una oportunidad muy grande como Argentina para seguir creciendo. A nosotros nos gustaría seguir creciendo en el embalse de Piedra del Águila”, concluyó.











