Miguel Heredia, uno de los principales voceros de la familia de la adolescente asesinada en Córdoba, fue hospitalizado a raíz del estrés y la profunda angustia que atraviesa desde el femicidio de su nieta.
Miguel Heredia, abuelo de Agostina Vega, la adolescente de 14 años víctima de femicidio en Córdoba, fue internado de urgencia luego de sufrir una descompensación provocada por el estrés y el fuerte impacto emocional que atraviesa la familia.
Desde el inicio de la búsqueda de la joven y tras la confirmación del crimen, Heredia se convirtió en una de las voces más visibles del entorno familiar, acompañando las investigaciones, realizando declaraciones públicas y reclamando justicia por su nieta.
Según trascendió, el deterioro en su estado de salud es consecuencia de la acumulación de tensión, angustia y el desgaste físico y emocional vivido durante los últimos días.
El abuelo de Agostina no solo afrontó el dolor por la pérdida de la adolescente, sino que además acompañó de cerca a los demás integrantes de la familia, especialmente a la madre de la víctima, quien también sufrió una fuerte crisis de salud y debió recibir atención médica, permaneciendo internada en terapia intensiva.
La situación de Miguel Heredia generó preocupación entre sus familiares y allegados, debido al profundo impacto que produjo el femicidio y a la carga emocional que asumió desde que comenzó la búsqueda de su nieta.
Durante estos días, Heredia se destacó por su presencia constante ante los medios de comunicación y por su firme pedido de justicia, convirtiéndose en uno de los principales referentes de la familia en medio del dolor.
El caso de Agostina Vega conmocionó a la provincia de Córdoba y al país, mientras la investigación judicial continúa avanzando para esclarecer todas las circunstancias del crimen y determinar las responsabilidades de los involucrados.
La internación del abuelo refleja las profundas consecuencias que hechos de esta magnitud generan no solo en las víctimas directas, sino también en sus familias, que deben enfrentar un enorme desgaste emocional y físico en medio del proceso de búsqueda de justicia.











