Dos nuevos sismos registrados este jueves en la zona de Vaca Muerta, en cercanías de Rincón de los Sauces, volvieron a poner en agenda la discusión sobre la denominada sismicidad inducida por la actividad hidrocarburífera. Así lo señaló el geólogo Javier Grosso, integrante del Observatorio de Sismicidad Inducida, quien explicó que ambos movimientos ocurrieron a pocos kilómetros de áreas donde se realizan tareas de fractura hidráulica.
El primer evento sísmico se registró por la mañana, con una magnitud de 2,6 y una profundidad de 8 kilómetros, a unos 45 kilómetros de Rincón de los Sauces. El segundo ocurrió a las 12:12, en la zona de El Trapial, con epicentro cercano a un área concesionada a Chevron.
Grosso sostuvo que, de acuerdo con la evidencia científica disponible, estos movimientos corresponden a casos de sismicidad inducida, es decir, vinculados a las operaciones de fracking. No obstante, aclaró que ninguno de los dos sismos fue reportado como percibido por poblaciones cercanas, debido a que sus epicentros se ubicaron en sectores rurales poco habitados.
El especialista indicó que los trabajadores de los yacimientos difícilmente adviertan sismos de esta magnitud, ya que el ruido y las vibraciones propias de los equipos de perforación y fractura suelen enmascarar estos movimientos. Sin embargo, aseguró que las empresas cuentan con instrumental capaz de detectarlos, aunque existe un fuerte hermetismo respecto de esa información.
Según el Observatorio, en lo que va de 2026 ya se contabilizaron 44 sismos asociados a la actividad hidrocarburífera en territorio neuquino, una cifra superior a los 27 registrados durante el mismo período de 2025, año que hasta ahora ostentaba el récord de eventos.
Grosso también destacó un reciente fallo de la Cámara Federal de Apelaciones que ordenó al Instituto Nacional de Prevención Sísmica (INPRES) entregar los registros de sismos menores a magnitud 2,5, al considerar que la información es de interés público y no puede mantenerse bajo acuerdos de confidencialidad.
Respecto de la reciente actividad detectada en el volcán Auca Mahuida, el geólogo aclaró que por el momento no existe evidencia que permita establecer una relación con el fracking. Señaló que organismos especializados como el SEGEMAR y el INPRES serán los encargados de monitorear la situación, mientras el Observatorio continuará siguiendo la evolución del fenómeno.











