Vecinos de Balsa Las Perlas repararon por su cuenta una avería tras más de diez días sin agua y avanzan con un amparo colectivo.
Un sector de Balsa Las Perlas permaneció más de diez días sin agua y, ante la falta de respuestas oficiales, fueron los propios vecinos quienes decidieron intervenir para recuperar el servicio. Con palas y herramientas, localizaron la avería, desenterraron el caño y realizaron las tareas necesarias para restablecer el suministro.
La situación generó malestar entre los habitantes del barrio, que cuestionaron la falta de respuestas frente a un servicio considerado esencial. Finalmente, la organización comunitaria permitió encontrar el desperfecto y solucionar la emergencia.
Una reparación hecha por los propios vecinos
Los vecinos trabajaron en el lugar para encontrar el punto donde se encontraba dañada la cañería. Luego de desenterrar el sector afectado, realizaron las tareas necesarias para recuperar el suministro de agua.
Desde la organización vecinal destacaron la solidaridad y el compromiso de la comunidad, que permitió resolver una situación que se había extendido durante varios días.
Sin embargo, remarcaron que el esfuerzo de los habitantes del barrio puede servir para afrontar una emergencia, pero no reemplaza la responsabilidad del Estado de garantizar el acceso a los servicios esenciales.
El reclamo apunta especialmente a la necesidad de encontrar soluciones que eviten que situaciones similares vuelvan a repetirse y que los vecinos tengan que hacerse cargo de reparaciones por su propia cuenta.
Avanza un amparo colectivo
En paralelo, los vecinos anunciaron que continuarán impulsando un recurso de amparo colectivo para reclamar soluciones estructurales para Balsa Las Perlas.
La iniciativa busca reunir a los habitantes del barrio para formalizar el reclamo y exigir respuestas sobre las condiciones de los servicios básicos.
Para avanzar con la presentación, convocaron a los vecinos a firmar las planillas con su DNI en los comercios adheridos del barrio hasta el miércoles 26 de agosto.
La reparación del caño permitió recuperar el agua en el sector afectado, pero para los vecinos el episodio volvió a poner sobre la mesa un problema de fondo: la necesidad de contar con un servicio regular y con respuestas rápidas ante los inconvenientes que afectan a la comunidad.











