El Cerro Catedral fue escenario de la tradicional Bajada de Antorchas, que inauguró la Fiesta Nacional de la Nieve con nieve, música y un show de luces.
El Cerro Catedral volvió a iluminarse con la tradicional Bajada de Antorchas, uno de los espectáculos más esperados del invierno en Bariloche. La actividad marcó el inicio de la 55ª edición de la Fiesta Nacional de la Nieve y tuvo como escenario las pistas cubiertas de nieve, que le dieron un marco especial al descenso de los esquiadores.
Miles de residentes y turistas se acercaron a la montaña para disfrutar de una noche que combinó la tradición con una puesta en escena renovada. La nevada que acompañó el evento terminó de completar una postal que rápidamente se convirtió en una de las imágenes más destacadas de la celebración.
Una montaña iluminada por las antorchas
El momento central llegó cuando decenas de instructores y esquiadores comenzaron el descenso por las principales pistas del Catedral. Las antorchas encendidas formaron las tradicionales “serpientes de fuego” que avanzaron por las laderas nevadas ante la mirada del público.
La propuesta sumó además tecnología y música. Un show de luces acompañó el descenso, mientras un DJ en vivo aportó ritmo a la celebración y convirtió la base del cerro en el escenario de una verdadera fiesta.
Los espectadores siguieron cada tramo del recorrido entre aplausos y celulares en alto. El contraste entre las llamas, la nieve y las luces led convirtió el descenso en uno de los momentos más fotografiados de la noche.
El inicio de la Fiesta Nacional de la Nieve
El intendente de Bariloche, Walter Cortés, participó del evento junto al gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, y autoridades municipales y provinciales.
También estuvieron presentes integrantes del equipo de gobierno, representantes del sector turístico y autoridades del Parque Nacional Nahuel Huapi. La celebración contó además con la participación de las 10 candidatas a Reina de la Nieve y de las representantes salientes.
Durante el acto, Cortés destacó el significado de la celebración para la ciudad y para la actividad económica vinculada al turismo.
“Esta fiesta es una fiesta de nuestro pueblo; esta fiesta es una fiesta del cerro”, expresó el intendente, quien también remarcó el impacto que la temporada de invierno tiene en el trabajo y la economía local.
La nieve también tuvo su propio protagonismo. Mientras se desarrollaba el espectáculo, continuaba cayendo sobre el cerro y reforzaba el escenario invernal que caracteriza a una de las celebraciones más tradicionales de Bariloche.
Con la Bajada de Antorchas, la Fiesta Nacional de la Nieve abrió oficialmente una nueva edición y volvió a poner al Cerro Catedral en el centro de la escena turística de la Patagonia.











