En el cierre de la tercera semana del juicio por la tragedia de la refinería NAO, familiares de las víctimas expresaron su dolor y reclamaron justicia tras casi cuatro años de espera. Laura Herrera, hija de Víctor, y Antonella Sáez, prima de Fernando Jara, describieron jornadas intensas con numerosos testimonios que, aseguran, expusieron graves fallas de seguridad en la empresa.
Según relataron, durante el proceso se presentaron peritos, técnicos y bomberos que evidenciaron condiciones precarias, falta de inversión en seguridad y antecedentes de incidentes previos. También cuestionaron la postura de la defensa, a la que acusan de responsabilizar a las víctimas.
Las familias remarcaron que los trabajadores “fueron a cumplir su jornada laboral y no regresaron”, y denunciaron abandono por parte de la empresa tras el hecho. Además, manifestaron preocupación por los controles actuales y posibles riesgos para la comunidad.
De cara a la próxima etapa, esperan una condena ejemplar que siente precedentes y garantice mayor responsabilidad empresarial. “No los vamos a recuperar, pero buscamos justicia”, señalaron.











