Tras la última reunión plenaria de la Comisión de Trabajadoras de Casas Particulares, se estableció un nuevo esquema de incrementos mensuales acumulativos.
El acuerdo contempla subas del 1,8% en abril (retroactivo), 1,6% en mayo, 1,5% en junio y 1,4% en julio, configurando una hoja de ruta que busca acompañar la evolución de la inflación en los próximos meses.
Uno de los puntos más relevantes para la región patagónica es la actualización del adicional por zona desfavorable, que se eleva al 31%, impactando de manera directa en los ingresos de las trabajadoras del sector en provincias del sur.
Además, se resolvió incorporar al salario básico el 50% de los bonos no remunerativos otorgados en marzo, lo que implica una mejora en la base de cálculo para futuros aumentos, aguinaldo y aportes.
Desde el sector señalaron que esta reconfiguración salarial apunta a brindar mayor previsibilidad tanto a trabajadoras como a empleadores, quienes deberán recalcular las liquidaciones para asegurar que los incrementos se reflejen correctamente en los recibos de sueldo a partir de mayo de 2026.











