El trabajador del EPAS, Martín Cuevas, aseguró que las restricciones en el servicio de agua que afectan a Cutral Co y Plaza Huincul no se deben únicamente a la alta turbidez del río Neuquén, sino también a que la planta potabilizadora de Buena Esperanza opera con solo una de sus dos líneas de producción.
Según explicó, la planta antigua permanece fuera de servicio desde hace aproximadamente dos meses por trabajos de reparación en el filtro N.º 5, lo que redujo considerablemente la capacidad de producción. A esto se suma la salida de servicio de los pozos boreales, situación que agrava el abastecimiento.
Cuevas señaló que la turbidez del río aumentó de 600 a 2.000 NTU entre ayer y hoy, aunque aclaró que el sistema puede operar con valores mucho más altos y que el principal inconveniente es la menor capacidad operativa de la planta.
Además, denunció falta de inversiones, demoras en las obras, problemas con vehículos y escasez de insumos. Indicó que el gremio ya presentó estos reclamos al nuevo presidente del EPAS y espera una respuesta.
Mientras tanto, el organismo mantiene restringido el suministro de agua entre las 0 y las 6 y entre las 12 y las 18 horas, por lo que solicita a la población hacer un uso responsable del recurso, priorizando el consumo y la higiene.











