Una jornada de capacitación repasó las estafas digitales más frecuentes y ofreció herramientas concretas para proteger cuentas, dinero y datos personales frente a un fraude cada vez más extendido.
La subsecretaría de Prevención y Organización Ciudadana, dependiente del ministerio de Seguridad, realizó una jornada de capacitación sobre prevención de estafas digitales a un grupo de 50 personas en el Club Ceppron de la ciudad de Neuquén.
La jornada estuvo a cargo de Daniel Domene, responsable de la dirección de Tecnologías Aplicadas a la Seguridad, quien fue acompañado por personal de la Superintendencia de Investigaciones: Gerardo Oviedo, jefe de la División de Ciberdelitos, y Hugo Pil.
La capacitación se centró en cómo proteger cuentas, dinero y datos personales frente a fraudes cada vez más frecuentes, en un contexto de estafas digitales en aumento. El objetivo fue reforzar hábitos de prevención, ya que buena parte de estos delitos prospera cuando la persona entrega datos, códigos o accesos sin advertir el riesgo. Se destacó, además, el papel multiplicador del grupo presente (50 personas), capaz de transmitir estas recomendaciones a muchas más, y se anticipó que habrá material preventivo para distribuir y nuevas instancias de refuerzo. La propuesta fue un espacio abierto, con lugar para preguntas en cualquier momento.
Uno de los ejes centrales fue WhatsApp, uno de los medios preferidos por los estafadores por su uso masivo, su gratuidad y sus funciones, con modalidades de robo de cuentas que cambian todo el tiempo. Se recomendó revisar los ajustes de privacidad de la aplicación -bloqueo de llamadas desconocidas, límites sobre quién ve la última conexión, la foto de perfil, las confirmaciones de lectura y la posibilidad de agregar a grupos-, medidas sin costo que reducen la información expuesta y pueden activarse en minutos. También se remarcó que una llamada puede parecer local o conocida aunque el delincuente esté operando desde cualquier lugar del mundo.
La verificación en dos pasos, que suma un código personal de seis dígitos al proceso de registro, se presentó como una de las protecciones más importantes: sin ella, recuperar una cuenta robada puede llevar mucho tiempo o resultar imposible. En este punto se advirtió sobre una modalidad frecuente, la de supuestos repartidores o empresas que piden un código para completar una entrega o un trámite. Ninguna empresa legítima solicita códigos de WhatsApp para eso, y el verdadero objetivo es tomar control de la cuenta apelando a la urgencia y la confianza de la víctima.
Respecto de bancos y billeteras virtuales, se alertó sobre sitios espejo que pueden aparecer en buscadores como Google incluso antes que las páginas oficiales, además de fraudes similares vinculados a trámites o estacionamiento, orientados a capturar datos de tarjetas o credenciales. La recomendación fue ingresar siempre desde la aplicación oficial de cada entidad o desde canales verificados, evitar enlaces recibidos por correo o mensajería, y desconfiar de cualquier oferta de crédito, aviso de deuda o promesa de acreditación que empuje a actuar con rapidez sin verificar su origen.
Se explicó también el riesgo de la función de pantalla compartida en videollamadas de WhatsApp: al activarla, un tercero puede ver y controlar el teléfono a distancia, con acceso a billeteras, home banking, fotos, mensajes y correos. Ninguna institución legítima utiliza este recurso para pedir verificaciones, por lo que la recomendación fue no compartir la pantalla con desconocidos bajo ninguna circunstancia.
En materia de contraseñas y dispositivos, se sugirió no repetir claves entre servicios, combinar letras, números y símbolos, y priorizar la huella digital por sobre el reconocimiento facial, más vulnerable y hoy más fácil de vulnerar con inteligencia artificial a partir de fotos públicas. También se sugirió mantener el teléfono actualizado, evaluar el uso de eSIM, y resguardar las contraseñas fuera del dispositivo, ya sea en un cuaderno guardado en casa o en un gestor de contraseñas, según la rutina de cada persona.
Ante pedidos de códigos, dinero o datos personales, la indicación fue no responder de manera automática y verificar siempre antes de actuar: si un contacto solicita dinero por WhatsApp, conviene confirmarlo por una llamada tradicional, porque la cuenta podría estar comprometida. En caso de recibir una transferencia por error, se recomendó no devolver el dinero directamente, sino radicar la denuncia y pedir la reversión por la vía bancaria o de la plataforma, para evitar caer en una segunda estafa.
Se explicó, además, que el área de delito económico investiga estos hechos y puede realizar allanamientos y otras diligencias en distintas provincias, aunque la Policía no devuelve el dinero: identifica a los responsables y los pone a disposición de la Justicia, mientras que la recuperación de fondos depende de los bancos, las billeteras virtuales o una demanda civil. Ante cualquier situación de estafa, la denuncia puede realizarse en cualquier comisaría o de manera personal en Ministro González 370, de la ciudad de Neuquén.
Por último, se revisaron las funciones de seguridad de Mercado Pago, con especial atención al bloqueo de la aplicación y a la activación de la huella digital u otros mecanismos equivalentes para impedir accesos no autorizados si el teléfono queda desbloqueado, además de otras opciones de validación de ingresos y transacciones.
Acerca de Agentes de Prevención
El Programa Agentes de Prevención está conformado por la subsecretaría de Prevención y Organización Ciudadana del ministerio de Seguridad, junto a la dirección provincial de Diagnóstico y Prevención y el Programa de Recupero de Bicicletas. Se trata de un dispositivo de carácter provincial, preventivo y comunitario, no policial, cuyos integrantes no labran infracciones.











