Comerciantes de pequeños mercados y kioscos de Cutral Có se reunieron con el intendente Ramón Rioseco para plantear su preocupación por un proyecto de ordenanza que establecería nuevas condiciones para la venta de bebidas alcohólicas en comercios de menos de 70 metros cuadrados.
Antonio, uno de los comerciantes que participó del encuentro, explicó que la medida podía afectar a numerosos negocios de la zona céntrica que actualmente tienen habilitada la venta de alcohol como parte de su actividad comercial.
“Nosotros queremos trabajar tranquilos”, señaló el comerciante, quien explicó que en su caso la venta de bebidas alcohólicas representa alrededor del 20% de los ingresos, aunque advirtió que para otros comercios el impacto podría ser mucho mayor.
Según el proyecto analizado, los nuevos comercios de cercanía con una superficie inferior a los 70 metros cuadrados no podrían obtener autorización para vender bebidas alcohólicas. Además, inicialmente se contemplaba que aquellos negocios que ya cuentan con esa autorización debieran dejar de comercializar estos productos al momento de renovar su habilitación.
Ese último punto fue precisamente el que los comerciantes llevaron a la reunión con el jefe comunal.
Durante el encuentro, Rioseco explicó que la iniciativa apunta a reforzar los controles sobre nuevos emprendimientos y evitar que pequeños locales sean utilizados como fachada para actividades ilegales, entre ellas la comercialización de drogas.
Tras escuchar el planteo, el intendente se habría comprometido a modificar el proyecto para que la restricción alcance a los nuevos comercios, pero no perjudique a aquellos que ya cuentan con habilitación para vender bebidas alcohólicas.
De esta manera, los comercios pequeños que actualmente comercializan alcohol podrían continuar haciéndolo cuando llegue el momento de renovar sus respectivas licencias.
El proyecto todavía no tomó estado parlamentario en el Concejo Deliberante, por lo que los comerciantes esperan que el compromiso asumido por el Ejecutivo se traduzca en una modificación antes de su tratamiento legislativo.
El vecino destacó que la reunión fue cordial y que se retiraron conformes con la respuesta recibida: “La idea es trabajar tranquilos”.
Mientras tanto, los comerciantes también señalaron que la actividad se mantiene relativamente estable pese al contexto económico y consideraron que agosto suele ser un mes particularmente complejo para el sector.
La modificación definitiva del proyecto podría conocerse cuando la iniciativa ingrese formalmente al Concejo Deliberante y sea analizada en comisión.











