Un informe analizó cuánto aumentaron productos típicos del Mundial entre 2010 y 2026. El asado, la picada, la yerba y los televisores lideran las subas.
La cuenta regresiva para el Mundial 2026 no solo despierta expectativas deportivas. También vuelve a poner sobre la mesa una realidad económica que atravesó a cada Copa del Mundo disputada durante los últimos años: el fuerte aumento de precios en Argentina.
Un informe elaborado por Focus Market para el Blog de Educación Financiera de Naranja X analizó la evolución de productos asociados al consumo típico de los argentinos durante los Mundiales, desde Sudáfrica 2010 hasta la próxima cita mundialista que se jugará en Estados Unidos, México y Canadá.
El relevamiento muestra el impacto que tuvieron la inflación y los desequilibrios macroeconómicos sobre bienes emblemáticos de cada encuentro futbolero: el asado, la picada, la yerba mate y los televisores.
Del asado de $40 a más de $27.000
Pocas tradiciones representan tanto a los argentinos durante un Mundial como reunirse frente al televisor con un asado.
Según el estudio, un menú para cuatro personas compuesto por asado, vacío, pechito de cerdo y pollo costaba apenas $40 durante el Mundial de Sudáfrica 2010.
Cuatro años después, para Brasil 2014, el mismo consumo ascendía a $102. En Rusia 2018 alcanzó los $258 y para Qatar 2022 trepó a $2.792.
De cara al Mundial 2026, el costo estimado llega a $27.385.
La variación acumulada entre 2010 y 2026 alcanza el 67.402%, una de las subas más impactantes reflejadas en el informe.
La picada también multiplicó su valor
Otro clásico de las reuniones futboleras es la picada.
El relevamiento tomó como referencia una picada para tres personas con capacidad para compartir entre seis comensales.
En Sudáfrica 2010 tenía un costo de $147. Para Brasil 2014 pasó a $480, mientras que en Rusia 2018 llegó a $700.
El salto más fuerte se produjo en los últimos dos Mundiales: en Qatar 2022 alcanzó los $3.990 y para 2026 se calcula un valor cercano a los $49.000.
La suba acumulada en dieciséis años fue del 33.233%.
La yerba, otro símbolo de las reuniones mundialistas
El mate también refleja el impacto de la inflación acumulada.
De acuerdo con el informe, medio kilo de yerba costaba apenas $5 durante el Mundial de Sudáfrica.
En Brasil 2014 su precio promedio era de $27; en Rusia 2018 llegó a $63; y en Qatar 2022 se ubicó en $378.
Actualmente, el mismo producto ronda los $2.893.
La variación acumulada desde 2010 alcanza el 54.485%, una cifra que ilustra el deterioro del poder adquisitivo registrado durante los últimos años.
Un contexto económico diferente para 2026
El estudio también analiza la evolución de la inflación en cada Copa del Mundo.
Según explicó Damián Di Pace, director de Focus Market, el Mundial de Sudáfrica 2010 coincidió con una inflación anual cercana al 10,5%, mientras que en Brasil 2014 llegó al 28,3%.
Para Rusia 2018 el índice alcanzó el 47,6% anual y en Qatar 2022 superó el 94%, en uno de los períodos más complejos de la economía argentina reciente.
De cara al Mundial 2026, el escenario muestra una desaceleración respecto de los niveles de tres dígitos observados en años anteriores. Las estimaciones privadas ubican la inflación anual en torno al 30%, aunque todavía con registros mensuales elevados.
El clásico cambio de tele antes del Mundial
La previa de cada Copa del Mundo también suele estar marcada por la renovación de los televisores.
Entre Qatar 2022 y el Mundial 2026, los Smart TV de 32 pulgadas pasaron de un precio promedio de $57.999 a $434.150, lo que representa un aumento del 648%.
Los modelos de 43 pulgadas subieron de $107.499 a $580.000, con una variación del 439%.
En tanto, los televisores de entre 50 y 55 pulgadas pasaron de $244.999 a $955.000, registrando un incremento del 289%.
Desde Focus Market aclararon que en este segmento no todo el aumento responde a la inflación, ya que también influyeron las mejoras tecnológicas incorporadas en los equipos durante los últimos años.
Más allá de los cambios económicos, el informe destaca que el Mundial sigue siendo uno de los principales motores del consumo social en Argentina. Los horarios previstos para los partidos de 2026, principalmente durante la tarde y la noche, anticipan un fuerte movimiento en supermercados, delivery, bares y comercios vinculados al entretenimiento, replicando una costumbre que se mantiene intacta más allá de los precios.











