​El cerco de Santa Cruz: la insólita medida para evitar el cruce de guanacos 

En el nordeste de Santa Cruz, productores ovinos y autoridades discuten un proyecto que busca ordenar la convivencia entre la ganadería y la fauna silvestre. La propuesta plantea levantar una barrera física de dos metros a lo largo de cientos de kilómetros sobre la ruta 3, con el objetivo de frenar el cruce de guanacos y reducir el impacto sobre los campos.

El plan, impulsado por el productor Sebastián Apesteguía, abarca más de 2,2 millones de hectáreas y un centenar de estancias, con un esquema de manejo colectivo que incluye programación de pastoreo y bonos de carbono para quienes no tengan animales. La iniciativa prevé materiales reciclados de la industria petrolera, eco-ductos para mantener conectividad biológica y un límite de carga de guanacos del 10% de la receptividad del suelo de Santa Cruz.

La obra se proyecta con una vida útil de 50 años y busca financiamiento mixto: 50 % privado, 30 % estatal y 20 % créditos blandos, complementado con un sistema de “insetting regional” donde empresas mineras y energéticas comprarían bonos de carbono locales. De esta manera, se intenta compensar la huella ambiental y sostener la inversión sin asfixiar a los productores.

La idea es que los guanacos no crucen sobre la ruta.

El proyecto también incorpora tecnología para garantizar trazabilidad y certificaciones de huella de carbono negativa en lana y carne. La idea es pasar de un control letal de depredadores a un modelo de producción “wildlife friendly“, con caravanas electrónicas y protocolos avalados por el INTA para validar los bonos de carbono en el mercado internacional.

El proyecto deberá ser estudiado antes de su aprobación.

La propuesta genera debate en Santa Cruz, ya que combina infraestructura, financiamiento y sustentabilidad en un mismo esquema. Mientras algunos la ven como una salida innovadora frente a la crisis agropecuaria, otros cuestionan el impacto ambiental y la viabilidad económica de un cerco que cambiaría la dinámica de la estepa patagónica.

Sismo en Santa Cruz: se sintió en Río Turbio y El Calafate pero no hubo daños
Este miércoles un sismo se produjo en Santa Cruz sin mayores problemas.

Un movimiento sísmico de magnitud 4,5 registrado en territorio chileno durante la madrugada fue percibido en el extremo sur de Santa Cruz. El epicentro se ubicó al sur de Punta Arenas y tuvo una profundidad de 25 kilómetros, sin que se reportaran daños ni personas afectadas.

El temblor se sintió levemente en Río Turbio, 28 de Noviembre y El Calafate, donde vecinos dieron aviso a las autoridades. La Subsecretaría de Protección Civil activó relevamientos preventivos en hospitales, escuelas y comercios, confirmando que no hubo anomalías y que se mantiene el monitoreo ante posibles réplicas.

 

Compartir:

Podría interesarte...