​El consumo excesivo de agua afecta la distribución en toda la provincia ​

Los picos de consumo asociados a las altas temperaturas superan los valores para los cuales fueron diseñadas las redes, generando desequilibrios .

Las altas temperaturas registradas en la provincia de Neuquén, provocaron un fuerte incremento en el consumo de agua potable que pone en tensión los sistemas de distribución operados por el EPAS, tanto en la capital como en las localidades del interior.

En promedio, los sistemas de agua potable de la provincia producen alrededor de 800 litros por habitante por día, cuando las normas sanitarias nacionales e internacionales establecen un consumo  de 300 litros por habitante por día.

Se trata de un volumen que, en condiciones normales, sería suficiente para cubrir las necesidades de la población. Sin embargo, el consumo excesivo y el derroche hacen que ese volumen no alcance, afectando la distribución equitativa del servicio, especialmente durante jornadas de calor extremo.

El EPAS recordó que la Provincia cuenta con capacidad instalada suficiente para potabilizar agua, y que los sistemas de abastecimiento funcionan de manera normal desde el punto de vista productivo. No obstante, los picos de consumo asociados a las altas temperaturas superan los valores para los cuales fueron diseñadas las redes, generando desequilibrios en la distribución del recurso.

En este contexto, los principales inconvenientes no se originan en la producción de agua potable, sino en su distribución, afectando principalmente a los sectores más alejados de las fuentes de abastecimiento, a zonas altas o a aquellas localidades con infraestructuras más sensibles. Esto se traduce en bajas presiones o faltantes temporales del servicio, aun cuando el sistema continúa produciendo agua.

La situación registrada en Neuquén capital durante las olas de calor —donde el consumo alcanza valores cercanos a los 700 u 800 litros por persona por día— refleja una problemática que se replica a escala provincial, especialmente en temporada estival y en contextos de temperaturas extremas.

Ante este escenario, y mientras persista la emergencia hídrica, desde el EPAS se insiste en la necesidad urgente de tomar conciencia sobre el uso responsable del agua, entendiendo que se trata de un recurso esencial, limitado y compartido. Un consumo excesivo en determinados sectores o momentos impacta directamente en la posibilidad de que el servicio llegue con normalidad a toda la comunidad.

Por ello, se solicita a los vecinos y vecinas de toda la provincia priorizar el uso del agua para consumo humano, hidratación e higiene personal; evitar el derroche, especialmente en actividades no esenciales, restringir el riego de patios y jardines, realizándolo únicamente en los horarios permitidos; postergar o minimizar el llenado de piletas domiciliarias, que demandan grandes volúmenes de agua; incorporar hábitos cotidianos de uso racional, tanto en el hogar como en actividades comerciales y turísticas.

El agua alcanza si la usamos con responsabilidad. En un contexto de emergencia hídrica y altas temperaturas, el cuidado del agua es una responsabilidad compartida, y el compromiso individual resulta clave para garantizar un servicio equitativo y sostenible en toda la provincia de Neuquén.

 

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