A menos de tres semanas de asumir Rodrigo Correa, el Gobierno avanzó con despidos en el Instituto Nacional de la Yerba Mate. El ajuste alcanzaría al 25% de la planta y podría profundizarse.
A menos de tres semanas de la asunción del nuevo presidente del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), designado por el presidente Javier Milei, se conoció un importante recorte de personal dentro del organismo.
Según trascendió a partir de fuentes cercanas al INYM, fueron notificados entre 20 y 21 despidos, lo que representa aproximadamente un 25% del total de trabajadores, considerando que la planta permanente asciende a 84 empleados.
Si bien no hubo una comunicación oficial que detalle la magnitud ni los sectores alcanzados por la medida, los recortes habrían impactado principalmente en las áreas de extensión yerbatera, controles a las empresas, registro y fiscalización.
De acuerdo con información publicada por LA NACIÓN, el ajuste podría profundizarse en las próximas semanas, con otros 20 despidos adicionales y un recorte en la flota vehicular, que actualmente cuenta con unas 25 camionetas.
Viáticos y estructura bajo revisión
Otro punto que podría ser alcanzado por el ajuste es el régimen de viáticos del Directorio del INYM, integrado por 12 miembros designados ad honorem. En distintos sectores existen cuestionamientos por viajes al exterior en misiones comerciales para promocionar la yerba mate en destinos como Dubái, Nueva York o París.
El 11 de diciembre pasado asumió la presidencia del organismo el contador Rodrigo Correa, luego de que el INYM permaneciera acéfalo desde el inicio del gobierno de Milei. Al asumir, Correa señaló que su gestión tendría como eje la modernización, reestructuración y adecuación del Instituto a sus nuevas funciones.
Días después, el titular del INYM encabezó su primera reunión de Directorio, en la que se acordó solicitar un aumento de la Tasa de Fiscalización, conocida como la estampilla que acompaña cada paquete de yerba mate y constituye la principal fuente de financiamiento del organismo.
La tasa pasará de 25 a 32 pesos por kilo, lo que implica un incremento del 28%, y permitirá conformar un Presupuesto 2026 de 8.500 millones de pesos.
En ese mismo encuentro comenzó a consensuarse la necesidad de avanzar en un achicamiento del plantel, en línea con las funciones acotadas que el organismo conserva desde diciembre de 2023.
“Vamos a trabajar en el marco de la normativa vigente para dar un paso más en la modernización del Instituto, armonizando esas normas en un proceso de desburocratización que facilite la actividad de los operadores del sector yerbatero”, expresó Correa en una declaración difundida por sectores de La Libertad Avanza.
Hasta el momento, el presidente del INYM no realizó declaraciones públicas sobre los despidos ni sobre el alcance total de la reorganización interna.
Un organismo en el centro de la disputa
La situación del INYM vuelve a encender tensiones en el sector yerbatero, especialmente en Misiones, provincia que históricamente defendió el rol regulador del Instituto, a diferencia de Corrientes, que respalda el libre juego de la oferta y la demanda. Ambas provincias cuentan con representación en el Directorio.
Si bien los recortes generan polémica, también cuentan con el respaldo de sectores industriales, cooperativas grandes e incluso pequeños productores, que en los últimos años cuestionaron la politización, la burocracia creciente y la falta de respuestas del organismo frente a la crisis del sector.
El INYM perdió gran parte de sus facultades regulatorias con el DNU 70/2023, que le quitó la potestad de fijar precios de la hoja verde y la yerba canchada, controlar nuevas plantaciones, establecer calendarios de cosecha y aplicar controles sanitarios estrictos a la yerba importada.
Posteriormente, el Decreto 812/2025, firmado por Milei y el ministro Luis Caputo, instruyó al organismo a enfocarse en la promoción del consumo y el control de calidad, excluyéndolo de cualquier intervención en el mercado.
Mientras algunos sectores celebran el nuevo rumbo, otros recuerdan que el INYM nació tras el histórico “tractorazo” que sacudió Misiones y advierten que el conflicto yerbatero sigue siendo uno de los más sensibles de la región.











