El ministro de Economía designó a Pedro Lines tras la renuncia de Marco Lavagna y anunció que la nueva medición de inflación no se aplicará por ahora. La decisión busca consolidar el proceso de desinflación antes de actualizar el índice.
El ministro de Economía, Luis Caputo, confirmó este lunes 2 de febrero que Pedro Lines será el reemplazante de Marco Lavagna al frente del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). La designación se da en medio de la polémica por la implementación de una nueva canasta para calcular el Índice de Precios al Consumidor (IPC), vigente desde enero.
Caputo destacó la trayectoria de Lines, actualmente segundo del organismo: “Es un funcionario de excelente trayectoria, intachable. Cuando estaba la sospecha de manipulación de Moreno, incluso él se fue”, afirmó en declaraciones radiales.
Lines es Licenciado en Economía (UBA) y Magíster en Economía (CEMA), Lines es experto en Cuentas Nacionales. Fue consultor del Gobierno de la Provincia de Neuquén y del Centro de Estudios Bonaerenses en temas relacionados con la elaboración de la Matriz Insumo-Producto.
Postergan la aplicación de la nueva metodología de inflación
A pesar de la incorporación de la nueva canasta para calcular el IPC, Caputo anunció que por el momento se continuará midiendo la inflación con la fórmula tradicional. “La visión nuestra es que no hay que cambiar el índice ahora. Recién se va a implementar cuando el proceso de desinflación esté totalmente consolidado”, explicó el ministro.
Según Caputo, los cambios recientes del IPC solo producen ligeras variaciones: “Diciembre y enero daban un poquito más abajo con el índice nuevo, prácticamente da lo mismo que el método anterior”.
Renuncia de Marco Lavagna y contexto de la decisión
Marco Lavagna presentó su renuncia tras planificar la actualización del IPC con la nueva metodología. El cambio estaba previsto para reflejar la variación de precios con la nueva canasta, pero el Gobierno consideró prudente postergar la aplicación hasta consolidar la desinflación.
El movimiento se produce en un contexto de fuerte atención pública sobre la medición de inflación y la transparencia de los indicadores económicos, especialmente después de episodios previos de sospechas de manipulación de estadísticas en años anteriores.











