Las cámaras del sector anticipan que los precios se estabilizarán tras los incrementos recientes, aunque persiste un problema estructural de oferta que mantendrá la presión en el mercado interno y externo.
El precio de la carne vacuna registrará un nuevo aumento en las carnicerías de todo el país durante la próxima semana, con incrementos estimados entre $1.000 y $1.500 por corte, según informaron las cámaras empresarias del sector.
Aumento gradual y expectativa de estabilización
Leonardo Rafael, titular de la Cámara de Matarifes y Abastecedores (CAMyA), indicó que la suba parece haberse frenado esta semana: “Entre ayer y hoy creo que se encontró un techo, no siguió subiendo la hacienda”.
El aumento de precios se trasladará a las carnicerías dependiendo del corte, la calidad y la demanda estacional, con algunos cortes de mayor salida que podrían subir hasta $2.000, mientras que otros con menor rotación rondarían los $800.
Por su parte, Daniel Urcia, presidente de la Federación de Industrias Frigoríficas Regionales Argentinas (Fifra), aseguró que se espera una estabilización de los valores a partir de la semana que viene, ya que los precios actuales representan un desafío tanto para carniceros como para matarifes y exportadores.
Factores detrás de la suba de precios
El incremento reciente se produjo en medio de avances de casi 7% en la hacienda en el Mercado Agroganadero de Cañuelas, principal referencia para el consumo interno, y responde a:
- Retención de ganado por parte de los productores para engordar más kilos y obtener mejores precios.
- Demanda sostenida del mercado interno, con presión adicional por exportaciones hacia Estados Unidos y la Unión Europea.
- Limitada capacidad de abrir nuevos mercados, dado que el stock ganadero se mantiene casi igual desde hace más de 50 años, mientras que la población y la demanda se han duplicado.
Impacto en la inflación y el mercado externo
Los aumentos de la carne fueron un factor clave detrás de la fuerte suba de la inflación desde finales de 2025, obligando a consultoras a recalibrar sus expectativas para el primer trimestre de 2026.
A nivel externo, la expectativa está puesta en la apertura de cuotas de exportación a Estados Unidos y la ampliación de la cuota de la Unión Europea, lo que podría incentivar a los productores a incrementar la oferta a mediano plazo. Sin embargo, para los próximos meses se prevé que la presión sobre los precios internos continuará, dado que la producción no puede aumentar de manera inmediata.
Conclusión: un mercado con tensión estructural
Aunque los aumentos de la próxima semana podrían ser los últimos de la escalada reciente, el problema estructural del stock ganadero y la limitada oferta seguirá condicionando los precios. El desafío del sector será incrementar la producción en los próximos años para equilibrar la demanda interna y las oportunidades de exportación sin trasladar presión adicional al consumidor.











