Inflación de enero: estiman un índice por encima del 2%

Los precios de los alimentos marcaron el ritmo de la inflación de enero y empujaron el índice mensual por encima del 2%. Las consultoras privadas coinciden en que las subas persistentes en productos básicos explican la resistencia a una desaceleración mayor.

La inflación de enero volvió a encontrar en los alimentos su principal motor. Los relevamientos privados coincidieron en que los productos de consumo cotidiano mantuvieron una dinámica de aumentos sostenida, que terminó presionando el índice mensual por encima del 2%, pese a un contexto de mayor estabilidad cambiaria y menor tensión macroeconómica.

Los informes de las últimas semanas muestran que el proceso inflacionario conserva núcleos duros, especialmente en los rubros más sensibles de la canasta básica, con impacto directo en los hogares de menores ingresos.

Alimentos y canasta básica: los rubros que más aumentaron

Dentro del rubro alimentos, las mayores subas se registraron en verduras, carnes y aceites, con variaciones superiores al promedio general.

Se trata de bienes de demanda poco flexible, lo que explica su fuerte incidencia en el índice: a diferencia de otros consumos, son gastos difíciles de postergar y limitan el efecto de una eventual caída de la demanda como mecanismo de contención de precios.

En sentido contrario, algunos segmentos como bebidas y lácteos mostraron bajas puntuales o ajustes más moderados, lo que permitió atenuar parcialmente el avance inflacionario, aunque sin modificar la tendencia de fondo.

Aceleración hacia el cierre del mes

Según las mediciones semanales, el ritmo de aumentos se aceleró hacia la cuarta semana de enero. No se observaron saltos abruptos, pero sí incrementos persistentes, suficientes para explicar por qué el índice no logra perforar el piso del 2%.

Este comportamiento se dio incluso con tipo de cambio estable y sin sobresaltos financieros, lo que refuerza la idea de una inflación más inercial en los componentes básicos.

Cuánto dio la inflación de enero según las consultoras

Con el mes ya cerrado, las estimaciones privadas comenzaron a converger en un registro cercano al 2,5%, aunque con diferencias metodológicas:

  • Econviews proyectó una suba del 2,8%, impulsada por alimentos.
  • LCG estimó una inflación del 2,5%, con fuerte incidencia del precio de la carne.
  • Almaceneros de Córdoba calculó una variación de entre 2,4% y 2,5%.
  • Equilibra ubicó el índice en 2,2%.
  • En el extremo inferior, el IPC Online de Bahía Blanca arrojó un aumento cercano al 1,9%, basado en precios relevados en canales digitales.
Factores que moderaron parcialmente el índice

Más allá de las subas en alimentos, los informes coinciden en algunos elementos que ayudaron a contener el índice:

  • Bajas estacionales en ciertas verduras.
  • Dinámica más estable del IPC núcleo.
  • Reducciones puntuales en precios regulados, como combustibles.
  • Estabilidad del tipo de cambio, que evitó traslados abruptos a precios.
Nuevo IPC: cambios en la medición desde febrero

Al escenario inflacionario se suma un cambio técnico relevante. A partir de febrero, el INDEC comenzará a medir la inflación con una nueva canasta de bienes y servicios, ajustada a hábitos de consumo más recientes.

La actualización dará mayor peso a los servicios y reducirá la incidencia relativa de los alimentos, un factor que podría modificar la lectura del índice en los próximos meses, sin alterar necesariamente la dinámica real de los precios.

Mientras tanto, con el inicio del ciclo lectivo 2026 en la mayoría de las provincias y subas acumuladas en rubros clave, la inflación sigue mostrando resistencias a una desaceleración más marcada.

 

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