Fin de aranceles a celulares importados: desde el 15 de enero podrían bajar los precios

Desde el 15 de enero, los celulares importados dejarán de pagar aranceles en Argentina, una medida que podría abaratar los precios, ampliar la oferta y generar un fuerte impulso al mercado tecnológico tras años de sobrecostos.

Desde el 15 de enero, todos los celulares que ingresen al país desde el exterior quedarán exentos de pagar aranceles de importación, una medida que genera fuerte expectativa entre consumidores y comercios y que podría traducirse en una baja significativa de los precios de los smartphones en el mercado local.

La decisión fue formalizada a través del Decreto 333/2025, que pone fin a un esquema impositivo que durante años encareció los teléfonos móviles en Argentina. En un contexto de consumo retraído y fuerte brecha de precios con otros países, el Gobierno busca aliviar los costos de la tecnología, incentivar la competencia y desalentar el contrabando mediante una mayor importación formal.

Menos impuestos y más competencia

La eliminación total del arancel completa un proceso de desgravación que había comenzado en mayo de 2025, cuando el impuesto se redujo del 16% al 8%. Con esta última etapa, los celulares importados dejan de pagar aranceles, aunque seguirán gravados por otros componentes como IVA (21%), costos logísticos, márgenes comerciales y tipo de cambio.

En paralelo, el decreto también redujo a la mitad los impuestos internos para distintos productos tecnológicos importados —como televisores, monitores y aires acondicionados— y eliminó esos tributos para los productos ensamblados en Tierra del Fuego, lo que modifica de manera profunda el esquema de costos del sector.

¿Bajarán los precios?

Si bien aún es temprano para medir el impacto real en góndola, el nuevo escenario impositivo abre margen para una reducción efectiva de precios, especialmente en equipos de gama media y alta.

Hoy, por ejemplo, un iPhone 17 Pro Max de 256 GB se vende en Argentina a casi $3 millones, lo que equivale a más de u$s2.000, mientras que en Estados Unidos cuesta u$s1.199, una diferencia superior al 40%. En el caso del Galaxy S25 Ultra, la brecha ronda el 34%. Con la quita de aranceles, parte de esa diferencia podría empezar a achicarse e incluso algunos modelos podrían quedar más baratos que en Brasil.

Señal de largo plazo para el sector

El Decreto 333/2025 tendrá vigencia hasta el 31 de diciembre de 2038, lo que representa una señal de estabilidad regulatoria a largo plazo para importadores y fabricantes. Desde el sector privado estiman que la medida podría derivar en un boom importador, con proyecciones que hablan de una posible duplicación de las importaciones de celulares durante 2026.

China, principal proveedor de electrónicos, ya había mostrado señales de recuperación: en el primer bimestre del año pasado, las importaciones de computadoras y celulares crecieron 152%. Esa tendencia ahora podría profundizarse, impulsada por la baja de impuestos y la llegada de nuevos jugadores al mercado, lo que permitiría una mayor diversidad de modelos y marcas.

Un cambio clave en el mercado tecnológico

Aunque la eliminación de aranceles no garantiza una baja automática y proporcional de los precios, el cambio de reglas rompe con un esquema que limitaba la competencia y encarecía el acceso a la tecnología. En un escenario económico aún frágil, la medida busca reactivar el consumo, formalizar el comercio y reducir una de las distorsiones más visibles del mercado argentino: el alto costo de los celulares frente al resto del mundo.

 

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