La iniciativa impulsada por el Ejecutivo propone modificar criterios de internación, reforzar el rol de los equipos interdisciplinarios y ampliar la red de atención para mejorar la respuesta a pacientes en todo el país.
El Gobierno nacional presentó en el Senado un proyecto para modificar la Ley de Salud Mental (N° 26.657), con el objetivo de actualizar el marco normativo y mejorar la respuesta del sistema frente a las necesidades de los pacientes.
La iniciativa fue expuesta en una reunión plenaria de las comisiones de Salud y de Legislación General, donde la directora nacional de Abordaje Integral de Salud Mental y Consumos Problemáticos, Liliana González, detalló los principales cambios y respondió consultas de los legisladores.
Según explicó la funcionaria, el proyecto surge a partir del aporte de pacientes, familias, profesionales y organizaciones de todo el país, quienes señalaron dificultades en la aplicación actual de la ley. “La normativa, tal como está, presenta obstáculos que impiden brindar una respuesta adecuada”, sostuvo.
Uno de los ejes centrales de la reforma es la modificación de los criterios de internación involuntaria. La propuesta busca reemplazar el concepto de “riesgo cierto e inminente” por un enfoque situacional que contemple antecedentes y evolución del paciente, con el fin de permitir intervenciones más preventivas.
El proyecto también plantea sustituir el término “padecimiento mental” por “trastorno mental”, con el objetivo de precisar diagnósticos y evitar interpretaciones erróneas en la práctica clínica. Además, refuerza el rol del médico psiquiatra dentro del equipo interdisciplinario para definir internaciones, aunque prevé excepciones en casos de urgencia.
Entre otros cambios, se incorpora la evaluación interdisciplinaria previa al alta de pacientes internados de manera voluntaria, el seguimiento judicial durante seis meses tras externaciones y una mayor responsabilidad de las familias en el acompañamiento de los tratamientos.
La iniciativa también propone ampliar la red de atención, asignando a los hospitales generales el abordaje de casos leves y reservando las instituciones especializadas para situaciones más complejas.
Con estas modificaciones, el Ejecutivo busca fortalecer la articulación del sistema de salud mental y garantizar intervenciones más eficaces y homogéneas en todo el país.











