El Gobierno estira la emergencia ferroviaria hasta 2028 y acelera obras antes de la privatización

La administración nacional prorrogó por dos años la emergencia ferroviaria y avanza con un plan de obras clave para recomponer la red de trenes antes de iniciar el proceso de privatización. Qué cambia, cuánto se invertirá y cuáles son las prioridades.

El Gobierno nacional extendió la emergencia pública en materia ferroviaria hasta junio de 2028, con el objetivo de profundizar la recuperación y el mantenimiento del sistema de trenes de pasajeros y cargas antes de avanzar con su privatización. La decisión se tomó cuatro meses antes del vencimiento del plazo original, dictado en junio de 2024.

La medida fue oficializada mediante la resolución 12 de la Secretaría de Transporte y publicada en el Boletín Oficial, con la firma del titular del área, Fernando Herrmann.

Herramientas excepcionales y hoja de ruta hacia la privatización

Según el texto oficial, la prórroga permitirá mantener herramientas excepcionales de gestión, continuar con la reorganización del sistema y avanzar hacia su “eficientización y futura privatización”, en línea con los lineamientos del gobierno de Javier Milei.

El Ejecutivo busca sostener el régimen excepcional mientras apura obras estructurales y ordena el sistema, como paso previo a la apertura al sector privado.

El antecedente: el choque en Palermo y el informe de la CNRT

La emergencia ferroviaria fue declarada inicialmente tras el choque de trenes de la Línea San Martín a la altura de la estación Palermo, un episodio que expuso el deterioro del sistema.

En ese contexto, la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) advirtió un “deterioro estructural generalizado” en infraestructura, material rodante, programación de inversiones, sostenibilidad presupuestaria y niveles de servicio. Ese informe fue determinante para la declaración de la emergencia en 2024.

Obras en marcha y distribución de los fondos

Dentro del plan de recuperación, el Gobierno informó que hay 226 obras prioritarias en ejecución y más de 60 acciones estratégicas destinadas a mejorar:

  • Vías y puentes
  • Material rodante
  • Sistemas de señalamiento
  • Infraestructura eléctrica
  • Mitigación de riesgos operativos

La distribución de los fondos se organiza de la siguiente manera:

  • 31%: vías y puentes
  • 27%: compra y reparación de material rodante, repuestos y talleres
  • 26%: señalamiento
  • 7%: infraestructura estratégica
  • 5%: obras eléctricas
  • El resto: intervenciones para reducir riesgos y recuperar infraestructura deteriorada

Desde Transporte señalaron que se trabaja sobre infraestructura con más de 100 años de antigüedad, con la renovación de más de 40 kilómetros de vías y la instalación de nuevas señales.

Seguridad operativa y sistema de frenado automático

El plan incluye la implementación total del sistema de frenado automático en las líneas del AMBA, con el objetivo de reforzar la seguridad operativa y reducir riesgos mientras se ejecuta la reorganización del sistema.

Compra de locomotoras y renovación de coches

Entre las inversiones anunciadas figuran la compra de tres locomotoras y 43 triplas diésel, equivalentes a 150 coches de pasajeros, además de repuestos para más de 500 coches eléctricos. También se avanzó en la modernización de instalaciones técnicas para disminuir fallas, demoras y cancelaciones.

El debate sindical tras la prórroga

Tras el choque que dio origen a la emergencia, el secretario general del gremio La Fraternidad, Omar Maturano, había atribuido el descarrilamiento a la falta de señalamiento y robos en la infraestructura, y advirtió sobre limitaciones presupuestarias del sistema.

Con la prórroga hasta 2028, el Gobierno apunta a sostener el régimen excepcional, acelerar las obras y avanzar en el esquema de privatización del sistema ferroviario de pasajeros y cargas, en medio de un debate abierto con los sindicatos del sector.

 

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