Un informe del INDEC revela que la mayoría de los empresarios prevé estancamiento en el sector. La demanda sigue siendo el principal problema.
El sector de supermercados y autoservicios mayoristas mantiene bajas expectativas de crecimiento. Según el último informe del INDEC, solo el 20,8% de los empresarios prevé una mejora en la actividad comercial entre marzo y mayo.
En contraste, el 70,1% considera que la situación se mantendrá sin cambios, mientras que un 9,1% anticipa un empeoramiento, en un contexto marcado por la debilidad del consumo.
Confianza empresarial sin cambios
El Indicador de Confianza Empresarial (ICE) se ubicó en febrero en torno al 1,3%, sin variaciones significativas respecto al inicio del año.
Este dato refleja un escenario de estabilidad frágil, donde no se observan señales claras de recuperación en el corto plazo.
Evaluación negativa de la situación actual
En cuanto a la percepción del presente, el informe muestra que:
- El 28,6% considera que la situación comercial es “mala”
- Solo el 7,8% la califica como “buena”
- El 63,6% la define como “normal”
El balance general es negativo, lo que evidencia las dificultades que atraviesa el sector.
La demanda, principal freno a la actividad
Entre los factores que limitan el crecimiento, los empresarios identificaron principalmente:
- Demanda insuficiente (54,5%)
- Costos laborales (24,7%)
- Costos de financiamiento (7,8%)
La caída del consumo aparece como el principal obstáculo para la recuperación del sector.
Preocupación por el nivel de stock
Otro dato relevante es el aumento de la preocupación por los niveles de mercadería.
El porcentaje de empresarios que considera que sus stocks están por debajo de lo normal subió del 20% en enero al 23,4% en febrero, lo que refleja tensiones en la reposición o en la planificación comercial.
En tanto, el 66,2% indicó que sus niveles son normales y el 10,4% que están por encima de lo habitual.
Un escenario de consumo estancado
El relevamiento confirma que el sector enfrenta un escenario de estancamiento, con expectativas moderadas y sin señales claras de recuperación en el corto plazo.
La evolución del consumo y de los ingresos será clave para definir si los supermercados logran revertir esta tendencia en los próximos meses.











