El Servicio Meteorológico Nacional publicó su pronóstico trimestral para diciembre, enero y febrero. En la Costa Atlántica se esperan temperaturas levemente superiores a lo normal, sin extremos, y lluvias dentro de los valores históricos. Qué pasará en el resto del país.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) publicó su pronóstico trimestral para el período diciembre–enero–febrero, y las expectativas para la Costa Atlántica son alentadoras. Según el organismo, las temperaturas del corazón del verano –enero y febrero– se ubicarán dentro de un rango apenas superior al promedio, sin condiciones que anticipen extremos que puedan incomodar a los turistas.
El nuevo informe indica que, en toda la franja costera bonaerense, hay entre 40% y 45% de probabilidad de que los valores térmicos se posicionen por encima de lo normal. Se trata de la categoría más baja dentro de las anomalías cálidas, inmediatamente después de la franja de normalidad. Por encima de ese nivel existen otras tres categorías graduales que llegan hasta probabilidades superiores al 55% para eventos de calor persistente, algo que por ahora no se espera en esa región.
En cuanto a las precipitaciones, el SMN proyecta un escenario de completa normalidad para la Costa Atlántica. Esto significa que los días de lluvia previstos para enero y febrero se ubicarían dentro de los valores históricos, con acumulados mensuales que suelen superar los 100 milímetros.
Diferencias dentro de la provincia y el país
Mientras que la zona costera y el centro-este de la provincia de Buenos Aires muestran una tendencia leve hacia temperaturas por encima del promedio, el oeste bonaerense presenta una probabilidad mayor, de hasta 50%, de registrar calor más intenso. Este mismo comportamiento se extiende a Córdoba, La Pampa, Neuquén, Río Negro, Chubut y el norte de Santa Cruz.
En el noroeste argentino y sectores de la Mesopotamia (como Corrientes y Misiones), el organismo prevé valores térmicos dentro de la normalidad. En tanto, Cuyo, gran parte del norte de la Patagonia, Santiago del Estero, parte de Chaco, Formosa y el este de Salta comparten con el centro bonaerense la previsión de temperaturas apenas elevadas respecto a lo habitual.
Respecto de las lluvias en el resto del país, aparece una franja con precipitaciones inferiores a lo normal en Córdoba, el este de La Pampa, Río Negro, Chubut y el noreste de Santa Cruz, donde la probabilidad de meses más secos ronda el 45%. En la Mesopotamia, en tanto, esa tendencia asciende al 50%.
En contraste, el pronóstico para el noroeste argentino indica no solo temperaturas dentro de los valores típicos, sino también entre 40% y 50% de probabilidad de precipitaciones superiores a lo normal. Por su parte, Cuyo y la zona occidental de la Patagonia muestran un panorama de completa estabilidad, tanto en temperatura como en lluvias.











