La asociación ABBAPRA pidió eliminar un artículo clave del proyecto oficialista y advirtió riesgos para la seguridad de los haberes. Alertan sobre falta de regulación, impacto en la inversión y mayor vulnerabilidad para los trabajadores.
La Asociación de Bancos Públicos y Privados de la República Argentina (ABBAPRA) volvió a encender la polémica por la reforma laboral y reclamó que las billeteras virtuales no sean habilitadas para el cobro de sueldos, tal como lo prevé el proyecto impulsado por el oficialismo.
El planteo fue formalizado este sábado a través de cartas enviadas a Patricia Bullrich y a Martín Menem, en las que la entidad bancaria pidió directamente eliminar el artículo 35, que equipara las cuentas de pago (CVU) con las cuentas bancarias tradicionales (CBU).
El artículo 35, en el centro de la disputa
Según ABBAPRA, la iniciativa iguala a bancos y billeteras virtuales sin exigirles a estas últimas un marco regulatorio equivalente. En el documento, la asociación sostuvo que las fintechs no cuentan con un régimen prudencial, de supervisión ni de solvencia similar al que rige para las entidades financieras.
“Las cuentas de pago no ofrecen las mismas garantías patrimoniales ni jurídicas”, advirtieron, y remarcaron que permitir el cobro de salarios por estas plataformas incrementa el riesgo para los trabajadores.
Riesgos para la inversión, el empleo y las pymes
En caso de aprobarse el artículo cuestionado, ABBAPRA alertó sobre efectos negativos inmediatos en distintos frentes de la economía. Entre ellos, mencionaron un posible impacto adverso en la inversión, el empleo y el crecimiento económico, con especial incidencia en el financiamiento de las pymes, los productores regionales, el comercio y el consumo interno.
Desde el sector bancario sostienen que la medida podría debilitar el sistema de crédito y afectar el circuito formal de la economía.
La defensa del sistema bancario tradicional
La asociación recordó que la legislación vigente exige que los salarios se acrediten en cuentas abiertas en entidades financieras, una decisión que —según remarcaron— no responde a un atraso tecnológico sino a una política pública deliberada.
En ese sentido, destacaron que las cuentas bancarias cuentan con un esquema de “triple protección”: el Seguro de Depósitos (SEDESA), el pasivo privilegiado sobre los activos del banco y un régimen especial de resolución.
“Ese sistema permitió que en los últimos 30 años ningún trabajador haya sufrido pérdidas o demoras en el cobro de sus haberes”, subrayaron.
Bancos advierten por la seguridad de los salarios
ABBAPRA señaló que, si se mantiene el artículo 35, la seguridad de los salarios quedará atada a modelos de negocio sin respaldo regulatorio ni garantías de solvencia, lo que podría exponer a los asalariados a situaciones de incertidumbre financiera.
El reclamo se da en un contexto en el que las billeteras virtuales ganan cada vez más protagonismo: según datos del sector, el 21% del gasto en comercio electrónico en la región ya se realiza a través de estos medios de pago.
La reforma laboral suma tensión política y sindical
El debate se profundiza mientras la CGT ratificó una movilización para el 11 de febrero, día en que el Senado comenzará a tratar la reforma laboral. Desde la central obrera cuestionan el proyecto y advierten que no moderniza el sistema, sino que podría generar un impacto negativo en el empleo, especialmente en las pequeñas y medianas empresas.
Con bancos, fintechs y sindicatos en posiciones enfrentadas, la discusión por el cobro de sueldos se perfila como uno de los puntos más sensibles de la reforma laboral que impulsa el Gobierno.











