En medio de la investigación por el fentanilo contaminado, el Gobierno oficializó cambios en la ANMAT. A través del Decreto 3/2026, aceptó la renuncia de Nélida Bisio y nombró a Luis Eduardo Fontana como su reemplazante al frente del organismo que depende del Ministerio de Salud.
El Gobierno nacional confirmó cambios en la conducción de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT). Mediante el Decreto 3/2026, publicado en el Boletín Oficial, se aceptó la renuncia de Nélida Bisio y se designó a Luis Eduardo Fontana como nuevo administrador del organismo.
La decisión se conoció en un contexto de fuerte tensión institucional, atravesado por la investigación judicial que lleva adelante el juez federal Ernesto Kreplak por el caso del fentanilo contaminado, que sacudió al sistema sanitario y derivó en una crisis de confianza en el ente regulador.
Un cambio en medio del escándalo del fentanilo
La salida de Bisio se produce mientras avanza la causa por más de 300.000 ampollas de fentanilo producidas por Laboratorios Ramallo y HLB Pharma, que habrían estado contaminadas con bacterias como Klebsiella pneumoniae y Ralstonia pickettii. Según la investigación, estos productos estarían vinculados a cerca de 100 muertes.
La causa puso bajo la lupa el accionar de la ANMAT, que fue cuestionada por no haber actuado a tiempo, pese a que existían pedidos de clausura previos sobre los laboratorios involucrados. Incluso, el retiro inicial del fármaco del mercado habría sido impulsado por la Justicia de manera “artesanal”, ante la demora del organismo en emitir una prohibición total.
Quién es Luis Fontana, el nuevo titular de la ANMAT
El flamante administrador, Luis Eduardo Fontana, es cirujano egresado de la UBA y cuenta con formación complementaria en administración de empresas de salud, dirección estratégica, sistemas de información y negociación.
Durante más de 30 años, Fontana desarrolló su carrera en OSDE, empresa de la que se desvinculó en febrero de 2025. Allí realizó residencias en cirugía general y cirugía oncológica, y se desempeñó como jefe de residentes y cirujano de planta en distintas instituciones de prestigio.
La trayectoria profesional fue uno de los puntos destacados por el Gobierno al oficializar su designación, en un momento en el que la ANMAT busca recuperar credibilidad y reforzar los controles sanitarios.
Las consecuencias políticas y sanitarias
El escándalo del fentanilo tuvo derivaciones judiciales y políticas. El dueño de HLB Pharma, Ariel García Furfaro, fue procesado por estrago sanitario seguido de muerte y se le trabó un embargo millonario, junto a miembros de su familia, por presuntas maniobras financieras.
En paralelo, el caso derivó en una renovación total de la cúpula de la ANMAT, con el objetivo de marcar un cambio de rumbo en la gestión del organismo y fortalecer los mecanismos de control sobre medicamentos de alto riesgo.
Con la llegada de Luis Fontana, el Gobierno apuesta a iniciar una nueva etapa en la ANMAT, en un contexto marcado por la presión judicial, el impacto sanitario del caso y la necesidad de reconstruir la confianza pública en el sistema de regulación de medicamentos en la Argentina.











