Alarma por las deudas: cuatro de cada diez jóvenes ya tienen al menos un préstamo en mora

La morosidad de las familias llegó al 12,7% en mayo, el nivel más alto registrado. Casi el 40% de los menores de 35 años tiene al menos un préstamo irregular.

La morosidad de las familias argentinas volvió a crecer en mayo y alcanzó un nuevo máximo histórico. Según un informe de la consultora 1816 elaborado sobre datos de la Central de Deudores del Banco Central (BCRA), el 12,7% de los créditos otorgados a personas presenta atrasos de al menos 90 días, marcando el decimonoveno mes consecutivo de deterioro.

El informe también refleja que la situación golpea con mayor fuerza a los jóvenes y a quienes accedieron a financiamiento mediante entidades no financieras, dos segmentos que concentran los niveles más elevados de incumplimiento.

Los préstamos personales y las tarjetas, entre los más comprometidos

La consultora recordó que a fines de 2024 la mora en los créditos destinados a familias era de apenas el 2,5%. Desde entonces, el deterioro se aceleró y las líneas de préstamos personales y las tarjetas de crédito aparecen entre las más afectadas.

Además, durante mayo la morosidad aumentó en 26 de las 30 entidades financieras analizadas. En el caso de las entidades no financieras, donde se concentra el 17% del crédito al sector privado, el índice de irregularidad escaló hasta el 32,2%, un nivel considerablemente superior al promedio del sistema.

En paralelo, la mora del segmento empresarial también mostró un incremento, al pasar del 3,3% al 3,5%. Si se considera la totalidad del crédito al sector privado, el índice avanzó del 7,3% al 7,7%.

Los jóvenes, el grupo más afectado

Uno de los datos que más preocupa es el impacto entre los menores de 35 años. De acuerdo con el relevamiento, casi cuatro de cada diez personas de ese grupo etario con créditos vigentes poseen al menos un préstamo en situación irregular, ya sea con bancos o con entidades financieras no bancarias.

La consultora advirtió que esta situación reduce la capacidad de acceso al financiamiento. De hecho, estimó que más del 27% de quienes habían tomado préstamos dejaron de ser considerados sujetos de crédito, lo que limita la posibilidad de que el consumo financiado vuelva a impulsar la actividad económica en el corto plazo.

Pese a este escenario, el vicepresidente del Banco Central, Vladimir Werning, sostuvo recientemente que la morosidad habría alcanzado un pico durante el segundo trimestre del año y que los próximos registros podrían comenzar a mostrar una desaceleración.

Desde 1816 señalaron que, aunque el crédito en pesos al sector privado dejó de caer en términos reales durante mayo y junio, todavía no se observan señales de una recuperación significativa. No obstante, destacaron que el bajo peso del crédito dentro de la economía argentina hace que este fenómeno no implique necesariamente un freno para el crecimiento del Producto Bruto Interno en los próximos meses.

 

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