En medio de una mañana marcada por la intensa neblina y la escasa visibilidad sobre la Ruta Nacional 22, un camionero que viajaba desde Buenos Aires hacia Zapala compartió su preocupación por el estado de la calzada, las imprudencias al volante y las duras condiciones de trabajo que enfrentan quienes pasan gran parte de su vida en las rutas.
Guillermo, transportista de larga distancia, se encontraba detenido a un costado de la ruta descansando antes de continuar viaje. En diálogo con Radio Uno, aseguró que el tramo entre Neuquén y Buenos Aires presenta un deterioro preocupante.
“La ruta es un desastre. Hay baches, deformaciones y huellones. Tenés que bajar mucho la velocidad para viajar seguro”, expresó.
El chofer señaló además que las maniobras imprudentes, especialmente de camionetas y vehículos particulares, son una de las principales causas de accidentes. “Se largan a pasar aunque venga alguien de frente. No calculan el largo del camión ni la distancia. El otro día casi provocan una tragedia”, relató.
Según explicó, muchos conductores no toman dimensión de lo que implica frenar un transporte de gran porte. “Un camión cargado necesita más de cien metros para frenar. No es como un auto”, advirtió. También recordó que actualmente comenzaron a circular bitrenes de hasta 35 metros de largo, lo que exige aún mayor precaución en sobrepasos y maniobras.
Durante la entrevista, Guillermo mostró además los daños que sufrió recientemente en su camión cuando delincuentes le cortaron la lona mientras circulaba cerca de Bahía Blanca. “Se juegan la vida para romper algo, aunque no haya nada para robar”, lamentó.
El camionero también habló sobre el desgaste físico y emocional de la profesión. Contó que muchas veces pasan días enteros lejos de sus familias y descansan apenas unas pocas horas antes de volver a manejar. “Uno nunca descansa bien en la ruta. Dormís dos o tres horas y seguís”, explicó.
Finalmente, dejó un mensaje dirigido a quienes transitan diariamente por las rutas. “Que tengan más prudencia, que esperen para pasar un camión y que se cuiden. Llegar cinco minutos antes no vale una vida”, concluyó.
La entrevista se realizó a pocos metros de la zona de Cristo, sobre Ruta 22, donde durante la mañana la visibilidad se reducía a escasos metros debido a la niebla.











