Carla Regner tiene 30 años y es oriunda de la ciudad de Cutral Co, en Neuquén. Actualmente, lleva casi una década al frente de BY.CA, su propio negocio de tejido. En diálogo con TN, recordó cómo fue el inicio de la aventura de emprender: “Me acuerdo de que arranqué con $400 y compré algunos ovillos de lana para hacer bufandas”. En ese momento, ella trabajaba en un local comercial, pero no se sentía cómoda, así que se dio cuenta de que la única alternativa era “arriesgarse a todo o nada”.

En su cuenta de Instagram, la mayoría de los modelos no son los que usualmente se suelen ver en las vidrieras de los shoppings o centros comerciales. Su diferencial se destaca en los patrones de los sweaters y los chalecos que promociona: nubes, frutillas, corazones y flores hechas de tejido.Carla ya cuenta con más de 37 mil seguidores en Instagram y logró un alcance que la hizo llevar su negocio a un siguiente nivel.

Ante la demanda de trabajo, entendió que la única opción para crecer era delegando tareas. Así fue cómo emprendió la búsqueda de manos que la ayudaran a agarrar las agujas y le dio trabajo a estudiantes, amas de casa y jubiladas.Aunque la joven recibió críticas por los precios de su tienda, ella fue contundente: “Siempre he defendido el valor del trabajo artesanal y la exclusividad de cada prenda. Mis precios reflejan no solo las horas dedicadas a su elaboración, sino también la atención a cada detalle y la pasión que se impregna en cada pieza”.

Fuente: tn.com.ar