Está claro, Marruecos busca posicionarse entre las selecciones más importantes del mundo. Ya desde hace unos años, los Leones del Atlas se transformaron en un equipo a respetar y difícil de batir, algo que queda claro con el cuarto puesto conseguido en el Mundial de Qatar, la consagración en la Copa África -por escritorio- y la Copa del Mundo Sub 20. Y lo cierto es que, además de potenciar a una generación de futbolistas que está dando sus frutos, esto se debe también a una intensa política de captación.
Y es que desde 2010, Marruecos comenzó con un proceso de scouting que consiste en seguir a las principales joyas que se están formando en Europa y tratar de convencerlas para que se nacionalicen marroquíes. Y lo cierto es que viene funcionando ya que, en los últimos días, hubo seis jugadores que consiguieron la nacionalidad del país africano.
Se trata de todos jugadores sub 21 que son considerados como proyectos para después del Mundial. Estos son los belgas Rayane Bounida y Saif Eddien Lazar (20 y 19 años, juegan en el Ajax y Genk respectivamente) y los neerlandeses Benjamin Khaderi (PSV / categoría 2007), Ayoub Ouarghi (Feyenoord / 2008), Oualid Agougil (Utrecht / 2005) y Sami Bouhoudane (PSV / 2008).
Rayane Bounida fue nacionalizado y convocado por Marruecos.Pero hay más, porque estos jugadores no sólo son considerados como parte del futuro, sino que también ya son el presente de Marruecos. Sin ir más lejos, Bounida fue convocado para los amistosos que jugará su nueva selección ante Ecuador y Paraguay. Y claro, el extremo ya sumó varios minutos en el Ajax, a tal punto de que convirtió dos goles y dio ocho asistencias en esta temporada. Pero además también hay otros apuntados como Thiago Pitarch, del Real Madrid, y Ayyoub Bouaddi, del Lille francés.
Lo cierto es que este trabajo de captación que realiza Marruecos no es ningún secreto. Sin ir más lejos, Mohamed Ouahbi, DT de la selección, indicó hace poco que “no queremos esperar al Mundial 2030 para ser campeones del mundo, Marruecos lo va a intentar en 2026” y que los buenos resultados que vienen consiguiendo ” son fruto del trabajo de las academias”.
Y claro, esta política no es nueva porque figuras consagradas de Marruecos son, justamente, jugadores nacionalizados. Algunos de ellos son Achraf Hakimi(España), Hakim Ziyech (Países Bajos), Yassine Bono (Canadá) y Brahim Díaz (España), que fueron captados desde hace rato y buenos frutos le han dado al equipo.
Bono, uno de los principales frutos de la captación marroquí (REUTERS/Amr Abdallah Dalsh).Así, Marruecos sigue con su intenso trabajo para ser una de las principales selecciones en los Mundiales que se vienen. Ya el cuarto puesto en Qatar fue todo un hito , pero los Leones del Atlas no se conforman y no pararán hasta sumar su primera estrella.











