En el mundo River, algunos dorsales pesan más que otros. No por superstición, sino por historia. Y el número 2 es uno de esos casos: una camiseta que no sólo identifica a un defensor, sino que carga con una línea de tiempo que atraviesa épocas doradas, títulos continentales y nombres propios que dejaron huella en el fondo del equipo. En ese contexto aparece Tobías Ramírez, quien usará ese dorsal que en los últimos tiempos había quedado prácticamente en segundo plano en Núñez. No es un dígito habitual en las formaciones recientes, y su última aparición prolongada no dejó demasiadas páginas para el recuerdo.
El antecedente inmediato es el de Federico Gattoni, quien lo utilizó durante su paso por el club. Su estadía fue breve en cuanto a protagonismo: apenas sumó siete partidos en un año y medio, un registro que terminó por reforzar la idea de que el dorsal había perdido continuidad en el equipo titular.
Sin embargo, la historia de la casaca #2 en River es mucho más rica que su presente reciente. De hecho, está profundamente asociada a ciclos ganadores y a defensores de jerarquía que lo llevaron con honor en la espalda en noches coperas.
Las primeras imágenes del ex Argentinos como jugador de River (Prensa River).Uno de los primeros grandes nombres en hacerlo fue el “Tano” Nelson Gutiérrez, figura de aquella legendaria conquista de la Copa Libertadores 1986. El uruguayo fue parte de un equipo que marcó una época, y su presencia en la zaga central quedó ligada a una de las etapas más gloriosas del club, cuando River dominó el continente con autoridad y carácter.
Años más tarde, otro defensor de jerarquía tomó ese mismo dorsal en un nuevo intento de gloria internacional. El paraguayo Celso Ayala lo utilizó en la Copa Libertadores 1996, en un equipo que también supo construir una identidad fuerte en el plano continental. Su presencia aportó solidez en una defensa que fue clave en la campaña del título.
Celso Ayala, el 2 del 96.Pero si hay un nombre que modernamente resignifica el número 2 en en el CARP, ese es el de Jonatan Maidana. Referente absoluto de la última gran era del club, Joni llevó ese dorsal en las consagraciones de la Copa Libertadores 2015 y 2018, siendo una pieza estructural de los equipos que marcaron la era más exitosa de la historia reciente de River. Su liderazgo, presencia y templanza hicieron que la camiseta dejara de ser solo un número para convertirse en un símbolo de jerarquía defensiva.
Joni Maidana. REUTERS/Washington AlvesEn ese recorrido, el 2 en River no es un simple detalle administrativo de la lista de buena fe. Es una herencia que conecta generaciones de centrales que, además de defender, representaron momentos de identidad futbolística del club.
Maidana con la Copa 2018. REUTERS/Agustin MarcarianPor eso, el número que Tobías Ramírez tendrá en la Copa Sudamericana y también en el ámbito local no pasó desapercibió. No se trata únicamente de ocupar un lugar en la lista, sino de entrar en una línea histórica que exige solidez, personalidad y presencia en partidos grandes. El peso simbólico de la camiseta #2 no define carreras, pero sí instala una vara que en River siempre está un poco más arriba.











