La Fórmula 2 vivió una carrera caótica en Miami, marcada por el mal clima, los autos de seguridad y los incidentes. Y en ese contexto complicado, Nicolás Varrone no pudo repetir lo bueno del sábado: terminó 13° y se quedó sin sumar puntos.
El bonaerense, que venía de ser 4° en una entretenida Sprint -celebrada con camisetas argentinas para los mecánicos-, había largado 5° tras beneficiarse por una penalización a Alex Dunne. Incluso, antes de la largada, ya ganaba virtualmente otro puesto por una sanción a Martinius Stenshorne.
Pero nada fue sencillo. Aunque no llovía al momento de la partida, la pista estaba empapada y el spray complicaba la visibilidad. Tras varias vueltas de formación detrás del safety car, la largada fue finalmente detenida y se dio con 15 minutos de retraso.
Gabriele Minì se quedó con el GP de Miami de la F2.En el arranque, Varrone intentó avanzar, pero se fue ancho en la primera curva y cayó rápidamente al 10° lugar. A partir de ahí, todo se volvió aún más enredado: hubo múltiples ingresos del auto de seguridad, primero por un toque entre Nikola Tsolov y Tasanapol Inthraphuvasak, y luego por el despiste del sueco Oliver Goethe.
Con el correr de las vueltas y las estrategias -incluyendo cambios de neumáticos en plena carrera, siempre para lluvia extrema, azules-, el argentino logró acomodarse momentáneamente en zona de puntos: llegó a ser 7°. Sin embargo, a falta de 20 minutos, llegó el golpe definitivo: en un intento de sobrepaso a Stenshorne, ambos se tocaron y quedaron atrapados junto a otro auto. El noruego abandonó y Varrone pudo seguir, pero último, con el auto dañado y además penalizado con 10 segundos.
Obligado a pasar por boxes para cambiar la trompa, su carrera quedó sentenciada. Desde ahí, solo le quedó girar hasta la bandera a cuadros para cerrar en el 13° lugar.
En la punta, la historia también tuvo giros inesperados. Kush Maini, piloto reserva de Alpine en Fórmula 1, lideró gran parte de la carrera, pero sobre el final apareció Gabriele Minì -también de la academia francesa- para superar al sueco Dino Beganovic y al brasileño Rafael Camara (los dos de las inferiores de Ferrari) y quedarse con la victoria, en un cierre frenético.
Para Varrone, fue un domingo para el olvido tras un sábado prometedor. Para Miami, en cambio, una advertencia: el clima ya condicionó a la F2… y amenaza con hacer lo mismo en la Fórmula 1.
El final de la Fórmula 2 en Miami.











