Una nueva situación de violencia escolar vuelve a poner al CPEM 6 en el centro de la escena. En esta oportunidad, el padre de una alumna de primer año denunció públicamente que su hija atraviesa una situación de acoso reiterado por parte de un grupo de compañeras y reclamó una respuesta de las autoridades educativas.
Según relató el padre, los episodios se registrarían desde después de las vacaciones de invierno y serían cotidianos. La menor se encuentra realizando acompañamiento psicológico y, de acuerdo con el testimonio familiar, la situación también estaría afectando al resto de la familia.
El hombre aseguró que realizó distintas gestiones en busca de una solución: recurrió a la Comisaría de la Familia, CENAF, Defensoría del Niño, Niña y Adolescente, Supervisión de Nivel Medio, el equipo psicopedagógico y la OPI, además de plantear el caso ante las autoridades del establecimiento.
La familia solicitó el traslado de la estudiante a otra institución educativa, pero afirmó que lleva aproximadamente cuatro semanas esperando una respuesta. Mientras tanto, la adolescente no estaría asistiendo regularmente al establecimiento.
“Ella siente que el problema es ella”, manifestó el padre durante la entrevista, al explicar el impacto que la situación habría generado en su hija. También señaló que el acompañamiento psicológico privado representa un costo económico y de tiempo para la familia.
El reclamo se produce luego de otros episodios de violencia que tuvieron como escenario al CPEM 6 y que ya fueron difundidos públicamente. Desde la familia cuestionaron la falta de respuestas concretas y plantearon la necesidad de intervenir antes de que las situaciones de violencia escalen.
El caso vuelve a abrir el debate sobre cómo se abordan las situaciones de acoso y violencia entre estudiantes, las medidas disciplinarias y las herramientas disponibles para garantizar la continuidad educativa y, al mismo tiempo, proteger a quienes denuncian situaciones de hostigamiento.
La familia pidió que las autoridades educativas intervengan y brinden una solución que permita a la menor continuar sus estudios en un ámbito donde se sienta segura y contenida.










