El XV Frutazo de la UNCo se realizará el 3 de julio en Casa Leticia, en Cipolletti, con productores regionales, visitas guiadas y actividades por la memoria.
La Universidad Nacional del Comahue (UNCo) celebrará el próximo jueves 3 de julio una nueva edición del Frutazo, una propuesta que desde hace años se convirtió en un espacio de encuentro entre la comunidad, los productores regionales y la universidad pública. La actividad se desarrollará de 14 a 18 en Casa Leticia, ubicada en Villegas 775 de Cipolletti, con entrada libre y gratuita.
La decimoquinta edición tendrá un significado especial al realizarse en el marco de los 49 años de la desaparición forzada de Leticia Veraldi, una figura cuya historia mantiene vigente el compromiso con la memoria, los derechos humanos y la construcción colectiva.
Un encuentro que fortalece el vínculo con la comunidad
El Frutazo forma parte del Proyecto de Extensión Universitaria “El Camino de Leticia”, aprobado por el Consejo Superior de la UNCo mediante la Ordenanza N.º 1175/26. La iniciativa busca integrar memoria, patrimonio, educación y participación ciudadana, promoviendo el trabajo conjunto entre la universidad y distintos actores sociales.
Durante la jornada participarán productores y emprendedores de la región, quienes ofrecerán sus productos al público en un espacio pensado para fortalecer las economías locales y fomentar el consumo de producción regional.
Al mismo tiempo, residentes de Casa Leticia compartirán las actividades que desarrollan diariamente para preservar este sitio de memoria y sostener las acciones comunitarias que allí se impulsan.
Una propuesta con visitas guiadas y actividades abiertas
Uno de los atractivos de esta edición serán las visitas guiadas gratuitas que realizarán estudiantes de la carrera de Guía Universitario de Turismo. Los recorridos permitirán conocer la historia de la vivienda, la vida de Leticia Veraldi y el proceso de recuperación y resignificación patrimonial del lugar.
Desde la organización destacaron que el Frutazo trasciende el formato de una feria tradicional y representa una experiencia de extensión universitaria que vincula el conocimiento académico con las necesidades y la identidad del territorio.
A lo largo de sus quince ediciones, la propuesta logró consolidarse como un espacio donde confluyen producción, cultura, memoria y participación ciudadana, reafirmando el rol de la universidad pública como promotora de iniciativas que fortalecen el tejido social y la identidad regional.







