La matemática explica todo. Incluso los aplausos. El partido de Marcos Acuña ante Aldosivi tuvo peso específico en cada sector de la cancha. Fue el jugador con más pases de River (79) y, además, el segundo con mayor precisión (90%), una combinación que explica su influencia en la circulación y en la toma de decisiones. No sólo participó: ordenó. A eso le sumó una fuerte presencia en los duelos, ganando 10 de 13, con especial solidez en el juego a ras del suelo (9/11), y haber iniciado la jugada del segundo gol de River, lo que lo convirtió en un punto de apoyo constante bajo presión.
Pero lo más importante no se engloba en las métricas: Acuña fue bandera. Y eso es lo que el hincha de River le reconoció con las palmas antes y después del triunfo ante Aldosivi. Que no fue sencillo. Que obligó a que aflorara el espíritu y el empuje del que el Huevo fue abanderado.
Foto Juano Tesone“Creo que el equipo funcionó bien. Era muy importante ganar ahora después de haber perdido el clásico y el equipo supo pararse bien en la cancha y nos llevamos los tres puntos”, resaltó Acuña con sinceridad una vez finalizado el encuentro. Admitiendo que después del golpazo que significó caer ante Boca (0-1) River necesitaba de dar un golpe sobre la mesa. Justo cuando en el horizonte aparecen no sólo el último partido de la fase de grupos sino también los partidos de la Copa Sudamericana (Bragantino, Carabobo, Blooming…).
Acuña, de fondo, atento a todo en el Monumental. Foto Juano Tesone“Masticamos un poco de bronca y seguimos trabajando para que los resultados se dieran acá en la cancha. Estoy feliz ahora por el triunfo y por mis compañeros”, planteó en relación a cómo el equipo digirió el impacto de ese 0-1 con gol de Leandro Paredes de penal. ¿Los aplausos? “Trato de trabajar todos los días y siempre brindarme al máximo cuando me toca estar. Gracias a la gente y a mis compañeros: sin ellos no podría jugar”, se limitó a decir, gambeteando una pregunta sensible sobre su participación en la Copa del Mundo. “No hablo del Mundial, porque estoy pensando en el próximo partido…”, lanzó.
Su rendimiento no se limitó a la fase ofensiva. Acuña también mostró compromiso defensivo con seis acciones clave, aportando equilibrio. En ataque, generó peligro con cuatro remates y desequilibró con cuatro gambetas exitosas sobre seis intentos. Por algo fue aplaudido. Por algo fue un abanderado de la rebeldía.











