El gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, protagonizó un momento de tensión al arribar con demora al acto por el 60° aniversario de Plaza Huincul, donde pidió disculpas públicas y manifestó su enojo por lo ocurrido.
“Primero y principal, mis palabras son para pedir disculpas. No me gusta llegar tarde”, expresó al iniciar su discurso, y atribuyó la situación a una “desinteligencia” de su equipo de trabajo, que había agendado la actividad en un horario incorrecto.
El mandatario explicó que, debido a ese error, permaneció en Neuquén capital cumpliendo otras actividades mientras “perdía tiempo” que debía haber destinado a estar presente en la ceremonia. “No me gusta llegar tarde a ningún lugar y todos ustedes lo saben”, remarcó ante el público.
Más allá del inconveniente, Figueroa continuó con su intervención, donde repasó obras realizadas y proyectos en marcha para la comarca, haciendo hincapié en inversiones en salud, educación, infraestructura y seguridad.
El episodio marcó el inicio del acto, en una jornada significativa para la ciudad, donde autoridades, vecinos y organizaciones participaron de los festejos por un nuevo aniversario.











