En este TC2000, con grillas invertidas que mandan a los punteros hacia atrás y partidas detenidas que multiplican los imprevistos, es difícil que un piloto tenga un fin de semana perfecto (entiéndase por pole position y victoria). Más aún si el trazado es El Zonda, cargado de anécdotas, carreras históricas y zonas riesgosas. Hace falta la mano de un campeón, y la mano de un campeón fue la que logró la gesta: Matías Rossi (Toyota), el tetra, fue el más veloz del sábado y se quedó con el triunfo el domingo.
La única faceta que le costó al Misil fue la largada, que volvió a ser de parado y fue celebrada por los fierreros. “Me pongo un cuatro”, dijo después de la victoria, dado que patinó y perdió algo de terreno. Entre los autos de seguridad, por piñas como las de Nicolás Ginés y Francisco Monarca, y el ritmo que exhibió, volvió a ponerse en carrera, remontó y se quedó con el primer puesto tras ganarle la posición a Tomás Fernández (Toyota), pibe que bancó al ídolo hasta donde pudo.
La Corolla Cross de Rossi fue imbatible. (Prensa TC2000)” Estoy muy feliz por un triunfo acá, que se me escapó el año pasado, y tiene un gusto especial, es una carrera diferente. Tuve la suerte de esquivar a Aldrighetti, me lamenté porque perdí dos puestos clave, y después tuve una linda pelea con Emiliano (Stang), que venimos disputando el campeonato y nos respetamos. Una felicidad enorme irme con este resultado de acá“.
Como dijo el oriundo de Del Viso, su compañero de equipo es su rival por el título, al igual que lo fue en 2025, y la tabla refleja la paridad entre ambos: Stang cuenta con 47 puntos, en tanto que Rossi presenta 44, y algo más atrás vienen Franco Riva, con 28; Gabriel Ponce de León, con 22, y Franco Morillo, también con 22.











